II Semana Teológico-Pastoral

¡Alerta Roja: Renovar la parroquia!

La renovación de la parroquia es una necesidad urgente de nuestro tiempo, planteó el sacerdote mexicano Benjamín Bravo, quien ha sido el principal expositor de la II Semana Teológica- Pastoral, organizada por la Vicaría General de Pastoral de Santiago..

 
Miércoles 04 de Octubre de 2006
La renovación de la parroquia ha sido el tema de reflexión de la II Semana Teológico-Pastoral, que se está desarrollando del 3 al 6 de octubre, en el Salón de Honor de la Universidad Católica, y cuyo principal expositor ha sido el sacerdote mexicano Benjamín Bravo, Licenciado en Teología Pastoral en Alemania y Maestro de la Pontificia Universidad de México, entre otros cargos.

Alerta Roja

Consultado por qué es necesario hoy renovar la parroquia, dijo que “el primer foco rojo se prendió en Europa. Se descubre que se secularizó Europa. O sea, ¿de qué sirvió la parroquia, la pastoral parroquial? Una de dos: o la Iglesia no le dio la trascendencia que tenía en la evangelización o simplemente descuidó alguna de las etapas de este proceso, como es su presencia testimonial, martirial. Esto provocó una desilusión de tal grado que se habló de no tener más parroquias, pues no servían. Entonces vino una reacción de preguntarse qué proponen en lugar de esta estructura, y no hubo propuestas”. Y es frente a esta realidad, dice el padre Bravo, que surgió la visión del Papa Juan Pablo II al decir: es el momento de los movimientos eclesiales, ellos sí pueden convertir Europa.

¿Se acaba la parroquia?

¿Significa esto el fin de la parroquia, entonces? No, asegura el sacerdote mexicano, sino que tiene que revitalizarse, en el sentido de que los párrocos convoquen a los movimientos y nuevas comunidades eclesiales para que hagan su aporte y la parroquia sea misionera. “El hecho de que la celebración dominical no genera asistencia, nos cuestiona que hay que salir, no a repetir el esquema del templo, si no hablar un idioma mucho más accesible a la gente”. Agrega que “el párroco tiene que aceptar que los movimientos son los que tienen el laicado más formado. Ellos sí promovieron los procesos de conversión, las escuelas de catequesis, el valor de los laicos, el espíritu misionero”.

Entonces, dice el padre Bravo, el párroco tiene que hablar con el movimiento “para que se quite la camiseta por un tiempo y asuma la camiseta de la parroquia. Que colaboren con la estructura (parroquial), yo lo llamo un temporal suicidio de ese movimiento, para aportar a la parroquia. El segundo paso es que el pastor salga a buscar nuevos elementos, porque los que van a misa dominical, sin querer, inconscientemente, creen que eso es ser católicos y punto, sentarse allí una hora y hasta ocho días más, y creer que se va a salvar solo. El párroco debe buscar la gente religiosa, que busca una trascendencia, algo de Dios, un sentido de la vida”.

Abertura y generosidad

Respecto a la reticencia que puede haber en relación a la renovación de la parroquia, en general, y a los nuevos carismas de los movimientos de laicos, en particular, el Padre Benjamín Bravo señaló: “Evidente. Usted encuentra párrocos que ya no creemos en la estructura que tenemos, lo que es inconsciente, no es culpa total nuestra. Hay una historia en la que se dijo ‘tú eres para perdonar pecados y para convertir el pan y el vino en la sangre de Cristo’. Eso repetido por siglos nos hizo ser serios en la repuesta. Hay párrocos entregados a ese ministerio de la celebración de la Reconciliación y la Eucaristía que hacen su trabajo de una forma de gran testimonio y gran ejemplo. Decir a esos párrocos que esto es sólo parte de un trabajo es duro. Y también para los movimientos, que escucharon en los últimos años que ellos son la solución de la evangelización, el futuro de la estructura de la Iglesia y que el padre fulano, que es su asesor, ‘ese sí que vale’, decirles que se ponga la camiseta de la parroquia, también ellos tienen una actitud de prevención. Entonces tiene que haber un esfuerzo del pastor para que los movimientos vean que la parroquia los requiere para un trabajo”.

El Papa: mirar la primera comunidad cristiana

El Padre Benjamín Bravo no disimula su alegría al referirse a las recientes palabras del Papa Benedicto XVI y del Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos respecto de mirar el ejemplo de la primera comunidad cristiana y de ayudar a los fieles a madurar su Bautismo.

“Ya oirlo de un Papa da una pista. Dice que la comunidad primitiva es generadora de ideas, tenía características que hay que observarlas, era una comunidad horizontal, tenía distintos ministerios, pero la responsabilidad de su acción hacia afuera era responsabilidad de la comunidad. El Papa también está hablando de la Iglesia en pequeños grupos. La vida misma de esa comunidad es evangelizadora para nosotros y nos da luces para entender una forma de trabajo, también”.

Respecto del futuro de este proceso de renovación de la parroquia el padre Bravo se muestra “muy optimista” y consciente de que se trata de la institución más próxima con que cuenta la Iglesia acercarse más a la gente.

Fuente: DOP Santiago
Santiago, 04-10-2006