Obispo Jorge Concha Cayuqueo: “El Señor vino y se quedó en lo profundo del corazón de cada uno”

En hermosa y solemne misa de Noche Buena en Osorno, el obispo Jorge Concha Cayuqueo animó a los fieles a disponerse para acercarse al Señor, con la misma diligencia que lo hicieron la Virgen María; San José; los Pastorcitos y los Reyes Magos.

 
Miércoles 25 de Diciembre de 2019
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“Quiero invitarlos, queridos hermanos y hermanas, a poner atención y acoger a los personajes que aparecen en la celebración de la Navidad, quienes nos enseñan a ser más resueltos en nuestras actitudes y en las formas de acercarnos a Dios y en lo que Él nos pide”, dijo el Administrador Apostólico de Osorno.
Explicó que todos ellos “hicieron algo ante el misterio del Hijo de Dios. Todos se pusieron en camino. Los pastores, animados por los ángeles, se pusieron a disposición y con humildad lo buscaron y se acercaron para adorarlo. Los Reyes Magos, echando mano a la sabiduría que tenían, siguieron una estrella en búsqueda del Mesías”.

Y preguntó el Obispo a la asamblea, quien escuchó atenta la homilía: “¿Nosotros buscamos también así al Señor? ¿Echamos mano a todo lo que tenemos para encontrarnos con Aquel que es Luz del mundo? No esperemos con los brazos cruzados, los personajes del pesebre nos enseñan a tratar de acercarnos a Dios, a su Hijo, buscarlos con todas las posibilidades que tenemos”.

“Jesús vino al mundo como luz, a iluminar las tinieblas que hay en cada uno, en la familia, en la sociedad, en el mundo. Claro que hay tinieblas y oscuridad: Sol que nace de lo alto para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte (Lc 1, 78-79). Él ha venido para dirigir nuestros pasos hacia el camino de la paz”, aseguró el Administrador Apostólico.

En la oportunidad, el obispo Jorge también animó a los presentes “a cuidar la familia, a poner la mirada en ella, darle importancia, ponerle atención. Es la primera escuela, en las situaciones de crisis y cuando digo crisis manifiesta, aparece el muro creciente del descuido que tenemos como sociedad por la familia”, afirmó el obispo.

También aseguró que “es en esta primera escuela donde se nos entregan los valores y se nos transmiten las cosas que son apreciadas por el grupo. Es el ámbito predilecto donde se debe enseñar con amor y con el ejemplo de los padres, las madres, los hermanos, los abuelos, los tíos o del adulto que esté a cargo del niño, de la niña. Cuando es así, lo aprendido es una impronta, que nunca se olvida”.

Finalmente, hoy al contemplar a la familia de Nazaret, también pidió que nos mueva el mismo Señor a buscar con la diligencia y la disposición de los pastores, de los magos. “Queridos hermanos y hermanas, que esta fiesta sea una buena noticia y que como José y María pusieron todo para que el plan de Dios se cumpliera en sus vidas, también que, a través de nosotros, siga realizando su plan de salvación”.

Al finalizar la eucaristía, el obispo, junto al párroco de la parroquia San Mateo Apóstol, padre Cristian Cárdenas, algunos acólitos y cuatro personas que llevaban las flores, trasladó en procesión por el templo la imagen del Niño Dios para dejarlo en el Pesebre, ubicado a un costado del Altar, mientras el canto “Noche de Paz”, fue entonado por el coro y la asamblea de pie, la cual contempló la acción conmovida desde sus lugares.

Esta fiesta de Navidad también fue celebrada en distintos templos de la Diócesis de Osorno, en el centro de la ciudad, en Rahue, en el sector costero y el de la montaña. Allí los fieles también cantaron villancicos, contemplaron y adoraron al Niño Dios, que vino para quedarse con nosotros, “Dios con nosotros. El Señor vino y se quedó en lo profundo del corazón de cada uno”, dijo el Obispo Jorge.

Fuente: Comunicaciones Osorno
Osorno, 25-12-2019