Cambio en la Pastoral Juvenil de Concepción

Cambio en la Pastoral Juvenil de Concepción

. Después de 11 años, el Pbro. Pablo Leiva dejó el cargo para asumir nuevas responsabilidades como Vicario de Pastoral Arquidiocesano

Domingo 23 de Diciembre de 2007
Después de 11 años, el presbítero Pablo Leiva debió entregar la responsabilidad como Director de la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de la Santísima Concepción, que mantuvo por 11 años al presbítero Nino San Martín. Monseñor Ricardo Ezzati nombró al padre Pablo, en el alto cargo de Vicario de Pastoral arquidiocesano. La entrega de su responsabilidad en la Pastoral Juvenil se realizó en el contexto de una Asamblea Diocesana Juvenil.

Durante un ambiente de mucha sencillez, pero no exento de emoción y en presencia de Monseñor Ricardo Ezzati, se hizo el anuncio del cambio. El arzobispo manifestó que la Pastoral Juvenil es una palestra que forma muy buenos sacerdotes, porque “ha formado al Vicario de Pastoral de la Arquidiócesis”. Agregó que el padre Pablo es un sacerdote que se ha formado en el Seminario, que ha estudiado, pero que también se ha formado gracias a los jóvenes que han sido con él buenos hermanos y que le han exigido santidad y capacidad.

El padre Pablo fue ordenado el 14 de agosto 1988. En sus 19 años de ministerio sacerdotal fue párroco de Natividad de María; párroco en Nipas; párroco en Florida y asesor de la Pastoral Juvenil, luego párroco de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria en San Pedro de la Paz; en parroquia Santa Cecilia, donde estuvo 4 años y al momento de este cambio era párroco en San Juan de Mata. “Me voy feliz porque he aprendido mucho de la Pastoral Juvenil, al escuchar a los jóvenes y a entender que ellos tienen una voz importante en la Iglesia y que no sólo son destinatarios de la acción pastoral, sino que también son protagonistas”, comentó.

“Hay grandes hitos como el jubileo del año 2000, donde 426 jóvenes de Concepción estuvieron en Roma; los encuentros nacionales, los encuentros del sur de Chile y sobre todo la vida de la Pastoral Juvenil, en el día a día, la eucaristía de los miércoles y tantas cosas lindas vividas junto a los jóvenes”,

A 11 años de trabajo, el padre Pablo reconoce cambios. “Los jóvenes estaban más disponibles para las tareas de la Iglesia”, explicó, comentando que hoy cuesta más que los jóvenes se comprometan, por sus mayores exigencias académicas, en los liceos, con la jornada completa y en las universidades con horarios más extensos.

El padre Pablo reconoce que la Iglesia tiene que asumir el desafío de la formación de los jóvenes como los líderes del futuro. “Lo han dicho también los Obispos en Aparecida. El mundo necesita de cristianos enamorados de Jesucristo”, enfatizó.

Finalmente, manifestó que los papás deben estar tranquilos y seguros que el mejor lugar en que puedan estar sus hijos, aparte de su familia, es la Iglesia. “En la Iglesia reciben formación y valores; reciben también una manera de compartir con otros, en comunión, en fraternidad; en la iglesia aprenden a ser solidarios, a darse a los demás, no encerrarse en el egoísmo”, concluyó.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 23-12-2007