Como una señal equívoca califican padres y apoderados de colegios católicos la actitud de la Ministra subrogante de Salud, Lidia Amarales, durante una campaña de difusión del uso de preservativos.
La siguiente es la carta a El Mercurio enviada por la directiva de UNAPAC.
Señor Director :
Nos ha sorprendido profundamente que la edición de El Mercurio del martes 23 de octubre del presente año haya publicado una foto en la página C1, en la que entre risas, la Ministra (s) de Salud, Lidia Amarales, y el Director del Instituto de la Juventud (Injuv), Juan Eduardo Faúndez, dan comienzo a un programa piloto de distribución de preservativos en los Infocentros del Injuv, haciendo demostraciones explícitas de cómo se colocan.
La actitud de la Ministra (s) nos provoca profunda preocupación, ya que mas allá de las legítimas diferencias que puedan existir entre nosotros como papás, sobre como encausar la sexualidad de nuestros hijos, bien orientándola a la castidad o aceptando una sexualidad activa pero responsable, hay algo común en todos nosotros, esto es la seriedad, el pudor (las risas que se ven en la fotografía confirman eso) y el respeto con que abordamos el tema con nuestros hijos.
La sexualidad es un componente importante de la vida de nuestros hijos y vemos con tristeza y preocupación que la “pureza”, “libertad” y “responsabilidad” de ellos está permanentemente siendo provocada por una sociedad que focaliza en lo accesorio lo central.
Vemos como una señal equívoca que se da a la opinión pública y a nuestro hijos el abordar, como se ve en la imagen, de manera superficial este tema. ¿Valdrá la pena reducir las implicancias de la sexualidad sólo a un problema de salud pública, sin tomar en cuenta los aspectos afectivos, éticos y antropológicos de la persona? ¿No sería más adecuado asumir con seriedad lo que ella significa y tratarla con la dignidad que se merece?
Nos preocupa también que no se tome en cuenta el papel y la visión de los padres en un asunto de tanta importancia. Es cierto que la autoridad civil debe velar por todos los ciudadanos, pero no se ha de olvidar que los seres humanos nacemos, nos desarrollamos y nos educamos en el seno de una familia, en donde los padres están llamados a asumir una responsabilidad no sólo procreadora y proveedora de bienes y servicios, sino también educadora. El camino que inician los niños y jóvenes en sus vidas va acompañado de la mano de sus padres, quienes gradualmente los van soltando, para que asuman sus responsabilidades a partir de los valores y virtudes que les han inculcado.
Como Unión Nacional de Padres y Apoderados de Colegios Católicos (UNAPAC), hacemos un llamado a la opinión pública para que se tome conciencia de la seriedad y dignidad de la sexualidad, abierta a la vida y al amor, teniendo en cuenta especialmente las futuras generaciones de chilenos, nuestros hijos, para que puedan crecer y educarse en un ambiente sano y respetuoso de todas las personas y de toda la persona humana.
Firman la carta,
Ramiro Beltrán A., Presidente UNAPAC Santiago y Nacional
Graciela Christiny M.
Alfonso Verdugo R. de A.
Marisol Paiva O.
Francisco Walker P.
Andrea Martínez de U.
Fuente: UNAPAC
Santiago, 30-10-2007