Del ángel de la guarda, de su vocación sacerdotal y de muchos otros temas respondió Mons. Alejandro Goic a su entrevistador de 6 años Benjamín Triviño, ganador del VII Concurso de Lectores Infantiles.

“Gracias por escuchar a los niños”, fueron las palabras con las que Benjamín Triviño, de 6 años, terminó la entrevista que le realizó a Mons. Alejandro Goic, Obispo de Rancagua y Presidente de la Episcopal de Chile. Benjamín es el flamante ganador del VII Concurso de Lectores Infantiles, organizado por la Asociación Nacional de Prensa (ANP), patrocinado por el Ministerio de Educación y auspiciado por BancoEstado.
La ceremonia de premiación del VII Concurso de Lectores Infantiles se realizó el lunes 29 de octubre en el salón de honor de Banco Estado. En la oportunidad estuvieron presentes el presidente de la Asociación Nacional de Prensa (ANP), Juan Luis Sommers; Carolina Rivas, en representación de la Sra. Ministra de Educación; y el presidente del BancoEstado, José Luis Mardones. Además de Benjamín, también fueron distinguidos los niños que obtuvieron el segundo y tercer lugar, que correspondieron a entrevistas a Claudio Borghi, entrenador de Colo Colo, y al Alcalde de Isla de Pascua, Pedro Edmundo Paoa.

Benjamín, estudiante de la Escuela F-41 Cerro Sombrero de Tierra del Fuego, contó que quiso entrevistar a Mons. Goic porque es un sacerdote de Punta Arenas que dejó su tierra de origen para hacer lo que a él le gustaba: ser sacerdote. El diálogo comenzó precisamente con una pregunta que le hizo recordar su origen magallánico, oportunidad que el obispo aprovechó para contar que uno de sus mayores recuerdos de la infancia eran sus juegos en la nieve, tanto en trineo como en patines.
Luego, cuando Benjamín le preguntó respecto de su vocación sacerdotal, el Presidente de la CECh respondió que cuando terminó la enseñanza media sintió en su corazón que el Señor lo llamaba, entró al Seminario y ahora está muy feliz.
Más adelante, conversaron respecto de la oración, y Mons. Goic explicó que “para vivir como Jesús hay que estar unido a Jesús y la oración, la Santa Misa, la lectura de la Biblia son los medios para estar unidos a Jesús”. Además, destacó la importancia de agradecerle al Señor por todo lo bueno que nos da.

Al finalizar la entrevista Benjamín le entregó a Mons. Goic regalos de parte de sus compañeros de escuela y su comunidad. Por su parte, el obispo obsequió a los tres ganadores un ejemplar del Mes de María para niños y un set armable para el pesebre de Navidad.
Las bases de este concurso, que tiene por objeto incentivar la lectura de la prensa en niños, señalan que pueden participar menores de todo el país, de entre 6 y 12 años, enviando una carta con el nombre de un personaje destacado al que les gustaría entrevistar y las diez preguntas que quisieran formularle.
Este año se recibieron más de 3.000 cartas dirigidas a autoridades, deportistas, artistas, etc. El jurado, por unanimidad, eligió los tres primeros lugares, que corresponden a:
Primer Lugar:
Benjamín Triviño Mariman (6 años) Escuela F-41 Cerro Sombrero
Tierra del Fuego
Entrevista a: Monseñor Alejandro Goic
Segundo Lugar:
Joaquín Valenzuela Pallamar (11 años) Instituto O’Higgins, Machalí
Rancagua
Entrevista a: Claudio Borghi
Tercer Lugar:
José Manuel Rodríguez Leal (8 años) Escuela República de Israel
Chillán
Entrevista a: Pedro Edmundo Paoa
Entrevista de Benjamín Triviño a Mons. Alejandro Goic

Benjamín: Buenas Tardes monseñor Alejandro Goic. Antes de comenzar nuestra entrevista le traigo un cariñoso saludo desde Cerro Sombrero, en especial de los educadores y de todos los niños de la Escuela, a quienes muy orgulloso quiero representar.
Mons. Goic: Gracias Benjamín. Yo quiero pedirte que retribuyas este saludo tan cariñoso de la gente de Cerro Sombrero, gente que quiero mucho, hace tantos que salí de allí, pero dales mi cariñoso saludo y a todos tus compañeros de Escuela.
- De acuerdo a lo que me he informado usted es magallánico, ¿qué recuerdos y sentimientos tiene hacia la región de Punta Arenas?
- Yo nací igual que tu en Punta Arenas, quiero mucho a esa decimosegunda región, y lo que más me acuerdo de la edad que tenías tu Benjamín es cuando jugaba en la nieve. Me encantaba jugar en la nieve, en trineos, y después cuando crecí en patines de hielo. Así que recuerdo mucho a esa tierra y ahí yo trabajé los primeros años de mi vida de sacerdote.
Monseñor, ¿por qué a usted le gustó ser curita?
- Es buena tu pregunta. A mi me gustó ser curita porque uno en la vida tiene que escoger un camino, y cuando yo estaba por terminar la enseñanza media, en esa época se llamaba sexto humanidades, yo sentí en mi corazón que el Señor me llamaba. Consulté a algunas personas, recé, le pedí a Dios que me iluminara y decidí entrar al Seminario. Estuve 7 años en el Seminario, llevo 41 años de curita y he sido muy feliz porque creo que estoy en lo que el Señor Jesús quería para mi.
- Una vez en el colegio celebrando la semana del párvulo me disfracé de curita, ¿cree usted que estuvo bien?
- Magnífico, y puede ser una profecía, capaz que Jesús quiera que algún día llegues a ser curita, y si no llegas a ser curita lo importante es que seas como tus padres un buen niño cristiano, y te felicito por la iniciativa, y te felicito también por este hermoso premio que te ha reconocido la Asociación Nacional de la Prensa y el Banco Estado.
- Mi mamá me dice que los curitas están más cerca de Dios. ¿Qué se siente?
Tu mamá es muy buena y ojalá que así sea. Pero todo buen cristiano, sea casado, soltero, joven, niño, niña, religiosa o sacerdote, con la gracia de Dios podemos estar cerca del Señor si lo amamos y tratamos de vivir el mensaje que él nos enseñó.
- Monseñor, ¿ha visto a Jesús alguna vez?
- En persona no porque tu sabes que Jesús estuvo en la tierra hace casi 2 mil años, murió en la cruz y resucitó, pero desde entonces Él está vivo en la Iglesia, en la palabra de Dios, en los sacramentos, y por lo tanto eso es fe, creer en el Señor que entregó su vida, murió y resucitó para salvarnos, y hay millones de seres humanos como tu, como yo, que creemos en Jesús como el salvador y el hijo de Dios.
- ¿Es verdad que todos los niños tenemos un ángel de la guarda que nos cuida y que no lo vemos?
- Nuestra fe nos dice que cada ser humano tiene un ángel de la guarda que nos ayuda, que procura estar cerca de nosotros aunque no lo veamos. Por eso yo cuando era niño aprendí una oración: Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, ni en la hora de mi muerte. Amén.
- ¿Las personas enfermas tienen un ángel de la guarda?
Por supuesto, porque las personas enfermas, un niño enfermo, un adulto enfermo necesita del cariño de Dios y el ángel de la guarda invisiblemente los cuida. Toda persona tiene ese ángel que Dios envía para que nos cuide y caminemos por el camino del bien.
- Monseñor, ¿usted reza mucho?
- Debería rezar más, pero a veces el tiempo no me alcanza, pero trato de rezar todos los días en la mañana por lo menos una hora o una hora y media y cuando puedo en la tarde, porque para vivir como Jesús hay que estar unido a Jesús, y la oración, la Santa Misa, la lectura de la Biblia son los medios para estar unidos a Jesús.
- Mi mamá me dice que debo rezar y agradecerle a Dios antes de dormir. ¿Jesús me escuchará?
Por supuesto que te escuchará. Él escucha a todos, mucho más a los niños que agradecen todo lo que tienen. Tu tienes una linda familia, tu papá, tu mamá, tu hermano, tu papá tiene trabajo, tu estás estudiando, cuántas cosas para agradecerle al Señor. Sigue rezando, agradeciendo cada noche el día que has vivido, pidiéndole que te dé un buen sueño para que al día siguiente puedas seguir trabajando en tu colegio, en tus juegos, en tus estudios.
- ¿Le gustaría prestar su servicio y celebrar misa en otro país?
Sin duda me gustaría, pero yo tengo una misión aquí en Chile. Yo soy actualmente Obispo de Rancagua, a mi me han trasladado de Punta Arenas, después a Concepción, Talca, Osorno y después a Rancagua y si el Papa me dijera que me va a mandar a la China yo obedecería, pero no creo que me mande a la China.
- Monseñor, ¿qué hace usted por los niños?
Nosotros estamos organizando a nivel de la Conferencia Episcopal lo que se llama la Pastoral de la Infancia que realiza diversas actividades para servir a todos los niños de Chile. Yo donde estoy estamos organizando esa Pastoral y permanentemente cuando voy a las parroquias me reúno con los niños y les enseño, a parte de Jesús y del Evangelio, algunos juegos que recuerdo cuando era joven párroco en Punta Arenas.
- Por último, Monseñor, le agradezco su tiempo y disposición y cuando tenga la oportunidad de ir a Punta Arenas no deje de visitarme porque desde hoy me puede considerar un amigo. Gracias por escuchar a los niños.
- Gracias Benjamín, yo también me considero un amigo tuyo, de tu papá, de tu mamá y de tus hermanos, te felicito nuevamente, un niño que tiene sueños, un niño que lee, un niño que está atento a lo que pasa mañana va a ser un hombre de mucho bien. Te deseo que te sigas formando para que cuando grande seas un hombre que haga el bien por todas las enseñanzas que has recibido de tus padres, tus profesores, y como cristiano la enseñanza de Jesús. Que Dios te bendiga.
Fuente: Prensa CECh
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Santiago, 29-10-2007