Congreso de Bioética concluyó con éxito

En Concepción

Congreso de Bioética concluyó con éxito

Durante dos días, representantes de 15 países abordaron 4 ejes temáticos relacionados con la persona humana, la familia y la sexualidad

Domingo 28 de Octubre de 2007
Con una fuerte defensa de la persona humana, del matrimonio – unión definitiva entre el hombre y la mujer –, de la familia y la dignidad de la mujer, concluyó el V Congreso Internacional de Bioética, realizado en Concepción, con la participación de representantes de 15 países.

En representación del presidente de la Federación de Centros e Institutos de Bioética de Inspiración Personalista (FIBIP), monseñor Elio Sgreccia, quien por razones de salud no pudo estar presente, Patricio Ventura – Juncá, en su condición de vicepresidente, entregó algunas de las conclusiones del encuentro que duró dos días. Inició su intervención con agradecimientos a la Universidad Católica de la Santísima Concepción, especialmente en la persona de su Vice Gran Canciller, presbítero Luis Rifo Feliú, y al Instituto Superior de Bioética y el Instituto Superior de Ciencias de la Familia y Biobarómetro de dicha casa de estudios.

“Estamos contentos por este congreso, porque ha sido un éxito, como lo demuestran la audiencia, las exposiciones y el impacto que ha tenido en los medios de prensa”, afirmó, agregando que el consejo directivo de FIBIP analizó el lugar del próximo encuentro, proponiendo Roma, en primer lugar y como alternativas Bruselas y Portugal. En este mismo contexto, anunció que los temas serían Bioética y Política, Aspectos de formación, intercambio en experiencias de formación y acreditación en bioética.

Posteriormente dio lectura a un “comunicado”, precisando que “hemos reflexionado y dialogado en dos jornadas sobre la persona humana y sobre lo que es preciso hacer una reconsideración de los fundamentos de la llamada perspectiva de género, de la identidad sexual de los seres humanos y de los derechos sexuales reproductivos a la luz de la centralidad de la persona humana. Esta reconsideración parte de la nueva conciencia que existe a nivel global, de tener aproximaciones más integrales, que permitan reconocer todos los factores que constituyen la realidad humana, sin censurar o marginar a algunos de ellos”, afirmó.

Agregó que “la dignidad y aporte específico de la mujer a la vida de la familia y de la sociedad exige hoy comprenderse bajo una modalidad que permita entender su referencia recíproca y complementaria con el varón. Cuando algunos de los rostros del humano, el masculino o el femenino, se afirman de forma aislada todo lo humano resulta parcializado y hasta deformado. Por ello, creemos necesario estudiar e impulsar una nueva perspectiva de género, que supere un enfoque puramente ideológico y reconozca la inserción natural de las personas en el seno de la familia”.

Planteó que la familia “comunidad de vida y amor, basada en el matrimonio, es decir, en la unión definitiva, de un hombre y una mujer, enriquece la vida social y construye la verdadera fortaleza de las naciones y las culturas. Esto será posible en la medida que la identidad sexual de las personas, sin negar que haya múltiples modalidades de expresión cultural, se reconozca definida por la integración de factores biológicos, afectivos, síquicos y espirituales que la configuran. Los más contemporáneos estudios de la biología molecular, la genética y de las neurociencias, confirman esta certeza que el ser humano existe como varón y como mujer”, enfatizó.

Otro de los aspectos plantea que “la explotación y la marginación sistemática de la mujer en la vida social, desde hace siglos, no puede ser corregida, sino recuperando la conciencia renovada y aspecto que toda persona es fin y nadie puede tratarla como medio. Cuando la mujer es tenida como objeto de uso y abuso, toda la sociedad termina perdiendo. Por ello, los derechos humanos han de salvaguardar con gran cuidado la dignidad de la mujer, sacrificarlas, usarlas o humillarlas es una injusticia que nadie puede justificar”.

Finalmente, Ventura – Juncá entregó los saludos enviados - vía fax y telefónico – de monseñor Sgreccia, manifestando su alegría por el éxito del encuentro.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 28-10-2007