El plenario final del "pequeño Pentecostés"

El plenario final del "pequeño Pentecostés"

"Le hacía falta a nuestra Iglesia una experiencia de este tipo", dijo Mons. Alejandro Goic al concluir la Asamblea Eclesial, y manifestó su personal intención de repetirla, en medio de emotivos testimonios de los participantes que valoraron este ejercicio de "ser Iglesia".

Sábado 13 de Octubre de 2007
Al inicio del último Plenario de la Primera Asamblea Eclesial, el conductor de la sesión, Pbro. Cristián Precht, presentó a los obispos cuya consagración episcopal ocurrió después del año 2000, los que fueron saludados con cariño por los participantes.

Posteriormente el Obispo Secretario General de la CECh, Mons. Cristián Contreras Villarroel, dio lectura a la síntesis de los trabajos grupales sobre el "Actuar", la que fue votada individualmente por los participantes y sobre la cual se recibieron modos.

Testimonios de gratitud

Enseguida, se ofreció la palabra a la Asamblea para exteriorizar impresiones sobre el significado personal de este encuentro. Uno a uno, laicos, sacerdotes, religiosos, diáconos, obispos, fueron entregando breves testimonios de honda profundidad. Aquí reproducimos algunos de ellos.

Mons. Luis Infanti, Obispo Vicario Apostólico de Aysén: "Cada uno ha venido con una pasión por lo que hacemos".

Pilar Escudero de Jensen, de Santiago: "Tuve la gracia de poder participar en Aparecida. Al igual que lo que allá sucedió, valoro esta Asamblea se haya desarrollado junto a un santuario mariano".

Mons. Bernardo Bastres, Obispo de Punta Arenas: "Para quienes hemos venimos desde diócesis lejanas ha sido una preciosa oportunidad de encontrarnos y dialogar".

Karina Espinoza, delegada de Pastoral Juvenil Concepción: "Me voy con el corazón lleno de gozo, con la convicción de estar viviendo un momento histórico en nuestra Iglesia".

Fernando Santelices, Presidente de la Asociación de Radios Católicas ARCA: "Lo que me más me ha marcado es el ejercicio de haber hecho Iglesia, un ejercicio de comunión y participación, de ver a obispos, sacerdotes, religiosos, laicos, de distintos lugares y edades, en un ejercicio que me marca mucho más que todas las conclusiones. Uno se va muy contento con todos estos desafíos que tenemos que construir y replicar en nuestros lugares".

Alexis Gálvez, joven de Puerto Natales: "Soy el más joven participante de la Asamblea, este plenario está lleno de personas sabias y es una alegría poder transmitir la belleza de este encuentro".

Ada Santiago: "Agradezco al Señor este gran regalo y poder demostrar que somos una Iglesia viva y que, a pesar de la diversidad, estamos unidos y queremos mostrar ese regalo a todo Chile".

P. Marcos Burzawa, Vicario Pastoral de la Familia en Santiago: "Los sacerdotes que aquí estamos, gracias al proceso de Aparecida y gracias a esta Asamblea, queremos, desde nuestra debilidad y a través de una profunda conversión, redescubrir nuestra identidad, sabiendo que nuestra mayor alegría es poder ser discípulos y misioneros de Cristo. Estamos invitados a vivir nuestro ministerio sacerdotal en una profunda comunión eclesial, dialogando siempre con la cultura de hoy y siendo signos visibles de la presencia del Señor en nuestra sociedad. No queremos transformarnos en funcionarios, sino hacer juntos un camino de santidad"

Cesar Correa, de la arquidiócesis de Concepción: "Agradezco a Dios por haberme permitido participar de este ejercicio en que la Iglesia es capaz de interpelarse a sí misma".

José Luis Caamaño, seminarista de Puerto Montt: "Siento admiración por la comunión que se ha vivido. Esta tarde tendremos un encuentro de seminaristas, acompáñennos con la oración para que no defraudemos el anhelo de ser testimonio del Señor".

Hna. Nelly León, de la Congregación del Buen Pastor: "Ha sido una experiencia realizadora a nivel personal. Tenemos que rescatar el sentido profético de la vida consagrada. Quiero recordar hoy a dos ausentes en esta Asamblea: a los niños y niñas vulneradas, y a los privados de libertad, que también son hoy rostros de Cristo vivo".

Verónica Pérez, de la pastoral mapuche (hablando primero en mapudungun): "Mi corazón está muy contento por estos tres días, doy las gracias a Dios, a la Virgen María y a la madre tierra. Nos hemos sentido muy respetados. les deseamos fuerza a todos ustedes, esto ha sido un gran regalo".

Pbro. Marcelo Catril, de la diócesis de Valparaíso y de Pastoral Circense: "La Iglesia viva y alegre que tenemos es una esperanza que nos lleva a proclamar que Cristo ha resucitado y vive en nuestra Iglesia".

"Pequeño Pentecostés"

Mons. Alejandro Goic, Presidente de la Conferencia Episcopal, señaló a continuación que "lo que hemos vivido en esta Asamblea es un pequeño Pentecostés". Recordó que Mons. Ricardo Ezzati fue quien propuso originalmente esta iniciativa que los obispos estimaron muy necesaria y "ustedes son testigos de lo que hemos vivido".

Más adelante, el obispo de Rancagua sostuvo que "le hacía falta a nuestra Iglesia en Chile esta experiencia de pueblo de Dios, sacerdocio común en el Bautismo, con las diversas vocaciones y expresiones a lo largo de Chile. Si de mí depende, yo quisiera que esto se haga cada cierto tiempo cuando tengamos que preparar las Orientaciones Pastorales en el futuro".

El Presidente de la CECh expresó, finalmente, desde lo más profundo del corazón, su inmensa gratitud a todo el equipo que ha encabezado la organización de la Asamblea, encabezado por el Obispo Secretario General, Mons. Cristián Contreras Villarroel.

Gratitudes

Mons. Cristian Contreras Villarroel recordó que es la gracia de Dios la que nos permite siempre asombrarnos por tanta generosidad.

En su intervención final, expresó su agradecimiento por el regalo de Aparecida, que fue un fruto del CELAM cuyo impulsor fue el Cardenal Arzobispo de Santiago. "Le agradecemos por su liderazgo", sostuvo. También agradeció al Papa Juan Pablo II que apoyó y convocó la V Conferencia, y al Papa Benedicto que la ratificó e inauguró.

Enseguida manifestó su gratitud a los obispos, y de un modo muy especial a "Monseñor Goic, que supo conducir este proceso en medio de su enfermedad y de sus dolores", ante lo cual la Asamblea reaccionó con una ovación que se prolongó por varios minutos.

También agradeció a Mons. Ricardo Ezzati, quien tuvo la idea de organizar una Asamblea de este tipo, que fue acogida por el Comité Permanente; y a Mons. Gonzalo Duarte, por su contundente intervención en Aparecida, donde encabezó la delegación chilena.

Finalmente, Mons. Contreras testimonió su gratitud a todo el equipo que participó en la organización de la Primera Asamblea Eclesial, y de un modo especial al diácono Enrique Palet, secretario adjunto de la CECh.

Tras un canto popular alusivo a la Asamblea Eclesial y los 50 años de la CECh interpretado, con guitarrón chileno, por Francisco Astorga, el plenario concluyó con la oración de Padrenuestro y con la bendición impartida por Mons. Goic.

Fuente: Prensa CECh
Santiago, 13-10-2007