En la mesa de la Eucaristía comenzó la Asamblea Eclesial

En la mesa de la Eucaristía comenzó la Asamblea Eclesial

El Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago, presidió en el Santuario de Schoenstatt, la Misa Inaugural de la Primera Asamblea Eclesial, que congrega a más de 500 personas venidas de todo Chile.

Miércoles 10 de Octubre de 2007
La Solemne Eucaristía fue concelebrada por el Nuncio Apostólico de Su Santidad, Mons. Aldo Cavalli; por más de 30 obispos y sobre un centenar de sacerdotes.

En su homilía, el Cardenal Errázuriz se refirió a la experiencia que vivieron los discípulos en las vísperas de Pentecostés, con la diversidad de sus realidades y después de los difíciles acontecimientos que habían vivido.

"A pesar de esa diversidad, de su distinta procedencia, medio social, cultural, de la región de la cual venían, estaban profundamente unidos porque el Señor los había llamado: "No me eligieron ustedes a mí, yo los elegí a ustedes" (...) Yo creo que algo semejante podemos decir de nosotros. Venimos de distintas regiones, somos muy diferentes unos de otros, seguramente tenemos distintas experiencias. Nos une profundamente que Jesucristo nos haya llamado por el nombre, que nos haya dicho “sígueme”, nos une profundamente que nos haya llamado a construir juntos la Iglesia y a realizar la misión de la Iglesia en el mundo transformando las realidades seculares según el espíritu de nuestro Señor", señaló el Arzobispo de Santiago.

El Cardenal Errázuriz pidió que esa misma realidad nos una en estos días y que no haya obstáculos que nos impidan escuchar al Señor.

"Queremos pedir que nuestra Iglesia se haga misionera, con esa fQueremos pedir para nuestra Iglesia ese Espíritu misionero, esa fuerza, esa convicción, esa pasión (...) Queremos pedirle que pensemos a nuestro pueblo lleno del Espíritu fraterno, lleno de unidad, lleno de paz, donde no existen los postergados, los excluidos, los que sufren, los oprimidos, los pobres. Pidámosle al Señor para que esa verdad, ese anuncio, esa promesa evangélica se realice, y se realice en la fuerza del Espíritu, y que nosotros seamos instrumentos para la vida de nuestro Chile.
uerza del Evangelio que nos llena de alegría y gratitud, y que por desborde podamos salir del Cenáculo hablando de Jesús que es nuestra vida", agregó el purpurado.

Antes de la bendición final, se rezó a dos coros la Oración de los Padres Conciliares, invocando la guía del Espíritu en los trabajos de la Asamblea.

ORACIÓN DE LOS PADRES CONCILIARES


¡Espíritu Santo y Señor! Aquí estamos, limitados por nuestras deficiencias y pecados, pero, especialmente, congregados en tu nombre.

Ven y permanece con nosotros; dígnate descender a nuestros corazones. Enséñanos qué hemos de hacer, hacia dónde dirigir nuestros pasos y muéstranos lo que hemos de realizar para poder agradarte en todo con la ayuda de tu gracia.

Puesto que con Dios Padre y su Hijo eres el único en poseer un nombre lleno de gloria, sé también el único inspirador y realizador de nuestros juicios. Ya que amas la perfecta justicia no permitas que nosotros la perturbemos.

Que la ignorancia no nos desvíe de lo que es recto ni nos incline la simpatía, ni nos corrompan las dádivas o los favoritismos personales.

Únenos eficazmente a Ti, por el solo don de tu gracia, a fin de que en Ti conservemos la unidad y nunca nos apartemos de la verdad.

Así, reunidos en tu nombre, haz de manera que en nada se aparte de Ti nuestro juicio aquí en la tierra.

Y que por tu piadosa misericordia, todos podamos alcanzar los premios eternos en la vida venidera. Amén.


Ver Homilía del Cardenal Francisco Javier Errázuriz

Fuente: Prensa CECh
Santiago, 10-10-2007