Agentes pastorales reflexionaron sobre el pololeo

Agentes pastorales reflexionaron sobre el pololeo

Aprender a amar es un desafío complejo para los jóvenes. Pensando en ellos, y en la necesidad de acompañarlos en este proceso, las vicarías ambientales de la Familia y de Pastoral Universitaria organizaron conjuntamente el encuentro “Jóvenes pololos, ¿cómo acompañarlos?”, destinado a apoyar la misión de los agentes pastorales interesados en el trabajo con pololos, ya sea en parroquias, colegios o movimientos.

Miércoles 03 de Octubre de 2007
Luego de la bienvenida y saludo inicial del Pbro. Andrés Moro, Vicario de la Pastoral Universitaria, se dio paso a la exposición del sacerdote Horacio Rivas, IPS. En su presentación, el Padre Rivas compartió con los presentes su experiencia trabajando con parejas. A través de los años, han sido 70 los grupos de pololos que él ha acompañado. “Es una alegría para los papás ver a sus hijos que, desde el pololeo, están con un espíritu muy sano y cumplidor”, expresó.

Los temas que se discuten en estos encuentros surgen de las inquietudes de los mismos jóvenes y se orientan en tres grandes áreas. El primer bloque lo componen aspectos específicos del pololeo como el diálogo y la comunicación, la diferencia entre hombre y mujer, el significado del amor, el respeto por el otro, afectividad y sexualidad, entre otros. La segunda área de trabajo son los temas de auto educación como la madurez, el aprender a crecer de a dos y la idea de proyecto de vida. Un tercer punto son los temas de orden religioso como el crecer en la fe y la presencia de Dios en la pareja.

Para el Padre Horacio Rivas, el amor maduro consiste en una donación que parte del interior de la persona. “El amor debe surgir de adentro hacia fuera. Cuando yo, a ese tú del que estoy enamorado lo tengo más en mí, lo quiero tanto que ya es parte de lo que soy. Este amor es un sentimiento armónico, que va del todo, al todo”, explicó.

Compartiendo distintas visiones

Finalizada la intervención del sacerdote, la psicóloga Carolina Celedón se refirió a la importancia de acompañar el pololeo. “Este proceso tenemos que verlo como una oportunidad para transmitir el modo de amar de Jesús, que es algo que no surge naturalmente en la persona (…) Es un amor que exige esforzarse y donde no se ve a simple vista la plenitud”, señaló.

La psicóloga citó una frase de Rilke para graficar una de las razones fundamentales para acompañar el pololeo. “La tarea más difícil del caminar del hombre es hacer pareja, el amar, porque habitualmente son dos desórdenes que se juntan, y, ¿cómo puede salir algo bueno de dos caos?”, expresó Carolina Celedón, quien además invitó a los pololos a preguntarse si son realmente la persona que el otro necesita para ser feliz.

Los presentes también escucharon el testimonio de dos parejas, una compuesta por universitarios que participan en la parroquia San Francisco de los Pajaritos en Maipú, y otra conformada por dos estudiantes de IVº año medio del colegio Sagrados Corazones de Alameda.

Además de estas charlas motivadoras, los asistentes a la jornada realizaron un trabajo en grupos, donde cada uno tuvo la oportunidad de exponer su punto de vista en lo referente al pololeo, además de compartir con los otros su experiencia en el trabajo con jóvenes.

El encuentro de pololos 2007 culminó con la despedida y palabras finales del Padre Marcos Burzawa, Vicario Episcopal para la Familia, quien agradeció a los presentes su interés por trabajar a favor de la educación en valores de los jóvenes.

Fuente: Vicaría para la Familia www.vicariaparalafamilia.cl
Santiago, 03-10-2007