Iquique Celebró Te Deum en Templo Catedral

Obispo Envió su Saludo Patrio desde Roma

Iquique Celebró Te Deum en Templo Catedral

La construcción de un Chile más equitativo y solidario, en el que se entregue un sueldo justo y ético, y en el que haya respeto por la vida humana, fueron algunos de los temas en los que estuvo centrada la homilía que el padre Guillermo Fajardo Rojas, Vicario General de Iquique, entregó este 18 de septiembre en la celebración del Te Deum.

Martes 18 de Septiembre de 2007
Este es el anhelo de un país que camina hacia el bicentenario, “sin diferencia de colores económicos, políticos, sociales ni intelectuales, no es sólo de creyentes, lo es también de aquellos que no comparten nuestra fe pero que, en la búsqueda del bien común, nos unimos como chilenos en este momento de la historia nacional”, señaló.

“El chile lindo, no es sólo geográfico con sus desiertos, mares, cordilleras, campos, bosques y hielos, es Chile lindo sobre todo porque en nuestro suelo nacional vive: el minero y el pescador, el profesor y el arquitecto, el poblador y el empresario, el joven y el anciano, el niño que se educa en colegios municipalizados, subvencionados y particulares, el Chile de los jóvenes universitarios y de aquellos que trabajan, pero es también el chile del cesante, del enfermo siquiátrica, del drogadicto, de los sin casa y de aquellos que ven con amargura que sus anhelos de un mañana mejor, se diluyen sin vislumbrar mayores esperanzas para ellos”, agregó el padre Guillermo.

Argumentó que las declaraciones de Monseñor Goic acerca del sueldo ético, es un anhelo que “ha tenido la virtud de poner en la agenda un debate que debiera servir para perfeccionar la legislación laboral, y llevar a una reflexión más profunda a los empresarios, gobierno y trabajadores respecto a la remuneración justa y el modelo de sociedad que queremos para Chile”, y agregó que en la base de dicha solicitud está la defensa de un valor fundamental y no la de una cifra económica determinada ”es decir, que cada familia chilena tenga un sueldo digno que le permita no sobrevivir, sino vivir dignamente, el cual le permita educar a sus hijos, tener la posibilidad de atenderse y comprar sus medicamentos cuando llega una enfermedad y también el poder descansar como todo ser humano cuando llegan los días de vacaciones”.

También afirmó que “el hombre está hecho para buscar el bien, la verdad, la belleza, la armonía, la justicia y la equidad nacional. No buscarla y no quererla, sería expresión de estar viviendo en la oscuridad, en la negación de lo verdaderamente humano. Debemos tener mente, cuerpo y espíritu de vigilancia como nos dice el evangelio: Estén preparados y con la cintura ceñida, y con las lámparas encendidas”, y agregó que “nuestra primera lámpara encendida debe ser nuestra conciencia que se deja encender e iluminar con la Palabra de Dios”.

La patria, señaló el Vicario General, “es la herencia que se recibe de aquellos que hicieron patria antes que nosotros, entonces Chile no es solo la tierra, el territorio geográfico, sino que también ella es: valores y elementos espirituales que integran la cultura de una nación y que le otorgan identidad. Sí, Chile no es sólo tierra, es también identidad nacional”, y agregó que “por lo tanto también tenemos una gran responsabilidad: el dejar para nuestras futuras generaciones un Chile mejor, más humano, más solidario, más equitativo, más pacífico, más ético y justo. ¡No debemos perder nuestro pasado, quien olvida sus raíces, pierde su futuro!.

Por otra parte, y frente a esta sociedad globalizada, se cuestionó acerca del porqué tantos jóvenes bajo el flagelo de la droga, la desintegración de las familias, la violencia irracional y la falta de respeto por la vida que es sagrada e inviolable, “La muerte injusta de un carabinero, hombre querido por su familia y sus compañeros, servidor de su patria y de su gente”. “¿Por qué vemos a niños manipulando armas? ¿Por qué se atacan las escuelas donde se educan los pobres para que tengan mejores oportunidades? ¿Por qué no se respeta la propiedad privada y se destruye y roban los modestos bienes de los propios vecinos? ¿Qué nos pasa como sociedad chilena?”.

Por último, dijo que los chileno “queremos un Chile donde existan constructores de paz ciudadana, para que nuestras calles no se vean profanadas por la violencia, el tráfico y la inseguridad. Queremos un Chile donde exista una sociedad más preventiva que castigadora, ante el flagelo de la droga, la prostitución, la delincuencia, la violencia y el alcoholismo. Queremos un chile donde reina la creatividad, la belleza, la armonía y la paz, donde nuestros niños puedan crecer y jugar y los que se aman construir su hogar. Queremos un Chile cargado de valores y elementos espirituales que sigan integrando y unificando nuestra nación, diversa en su geografía, pero común en su gente, en su lengua, en su historia, y en nuestros gobernantes”.

“Tenemos una historia espiritual común, no es casualidad tener una Teresa de los Andes, un Alberto Hurtado y una Laura Vicuña en los altares de nuestra nación” e invitó a conservar la identidad nacional, y elevó su oración para que “el Señor junto a su madre, nuestra Señora del Carmen, nos construya la casa: nuestro amado Chile”.

Homilía del Vicario General

Saludo del Obispo desde Roma

Al iniciarse el Te Deum, celebración a la que asistieron las más altas autoridades civiles; comunales y Militares de la región, fue leído el saludo que el Obispo de Iquique, Monseñor Marco Antonio Ordenes, envió a las autoridades presentes: “Con el corazón me uno a este solemne Te Deum en nuestro templo catedral, y a cada uno de los actos conmemorativos en estos días patrios”.

“Chile, la patria que amamos, requiere en estos nuevos tiempos de la participación de todos sus hijos, disponiendo cada uno de ellos lo mejor de sí. Por ello levantamos esta oración en este día, pues sólo con Dios en el corazón, con su fuerza en el alma, podremos construir una nación más fraterna, justa y solidariamente equitativa”, continúa el texto.

También dice que “cuando los hijos de una nación tienen presente a Dios en sus leyes, en el mundo laboral, en la familia, y en todos los espacios humanos, se asegura y se fortalece una auténtica comprensión del ser humano”.

“Muy queridas autoridades, me uno de corazón, como cristiano y ciudadano, a todas las muestras de amor y respeto por la patria, sus héroes e instituciones. Dios les regale a cada uno de ustedes, la gracia de servir con lo mejor de sí, buscando siempre el bien común”.

“A esta misma hora, levanto mi oración en Roma, junto a la tumba de Pedro, rogando a Dios por Chile, y en especial por este Norte tan querido y amado”, finalizó el Pastor de Iquique.

Fuente: Comunicaciones Iquique
Iquique, 18-09-2007