Mons. Guillermo Vera Soto: “Católicos, tengamos la Misa en el centro de nuestras vidas"

Homilía en Fiesta de Ayquina

Mons. Guillermo Vera Soto: “Católicos, tengamos la Misa en el centro de nuestras vidas"

Cerca de 40 mil fieles, registros que la autoridad confirmó, participaron de la Fiesta Religiosa de Nuestra Señora Guadalupe de Ayquina, en el santuario ubicado a 80 kilómetros al interior de Calama y transformada así en una de las festividades más importantes del norte del país.

Lunes 10 de Septiembre de 2007
Un santuario que desde el mes de julio ya comenzaba a recibir las primeras peregrinaciones como preparación espiritual al encuentro de fe y que los primeros días de septiembre encuentra su culmen en el encuentro de Bailes Religiosos, peregrinos y fieles con la Santísima Madre del cielo.

En la Eucaristía principal, el Obispo Guillermo Vera aplaudió el encuentro que esta fiesta provoca en los miles de peregrinos que buscan a Dios a través de María, a todos ellos les hizo un llamado a alimentar, proteger y fortalecer su fe, procurando promoverla entre todos los hermanos, no sólo una vez al año, sino permanentemente, “Nosotros por ser bautizados estamos llamados a ser discípulos y misioneros de Cristo y esto va a significar que a Cristo hemos de seguirlo todos los días y que hemos de procurar seguir su ejemplo”, apuntó.

En este mismo sentido, monseñor Vera manifestó la necesidad de educar la fe, a través de la meditación de la palabra de Dios, insistiendo que en cada casa se tenga la Biblia, por que en la lectura de ella, se encuentra sentido a la vida, extendiendo el reino del Señor.

Centralidad de la Eucaristía

El obispo Guillermo Vera, expresó la gratitud con la rectoría del santuario que puso una especial preocupación en la programación de los oficios religiosos y atención pastoral destacando que cada una hora se celebró la Eucaristía en el templo.”La Misa debe ser la celebración central de esta fiesta, porque participar de su cena es lo más agradable a los ojos de dios”, dijo el pastor.

“Católicos, tengamos la Misa en el centro de nuestras vidas, es hermoso el baile, melodiosa la música, pero reiteró que lo más importante es recibir a Dios como alimento, porque en la Misa tenemos la certeza de que no seguimos a un personaje de la historia, sino que seguimos a Cristo, que camina a nuestro lado, revelando el sentido de la vida, del dolor y de la muerte; de la alegría y de la fiesta entrando en nuestras casas, siendo nuestro alimento”, expresó mons. Guillermo Vera.

Importancia de los Católicos

A los miles de católicos que llegaron hasta el santuario, el Obispo de Calama les manifestó la responsabilidad e importancia de su participación en la vida pública en cada una de las organizaciones sociales, políticas, comunitarias, voluntariados entre otras, en la tarea de animar, alimentar y destacar lo positivo de esos grupos y colocando allí la luz de la verdad, pero dispuestos a denunciar y desenmascarar aquello que esta mal. “Católicos nuestra misión es colocar a Dios y los valores del evangelio, donde debe estar, en alto para que todos lo vean.” Dijo.

El pastor señaló la importancia de los líderes católicos, personas de fuerte personalidad y vocación abnegada, coherentes con sus convicciones morales y religiosas, que sepan defender entre otros, los valores de la familia.

Preocupación por los Jóvenes

Junto con la preocupación preferente por la familia a la que llamó a defender, el Obispo de Calama manifestó la atención particular que debe existir por los jóvenes, muchos de los cuales llegaron caminando hasta el santuario. “quisiéramos acompañarles mejor y les pedimos perdón por no atenderles como debieran”

Junto con animarles a seguir a Jesús y de tratar de sostener un mejor contacto con él, les llamó a oponerse a todos esos espejismos que ofrecen alegrías instantáneas, como las drogas y alcohol. Todos esos son paraísos engañosos que deben desterrar de sus vidas, manifestó finalmente Monseñor Guillermo Vera.

Fuente: Comunicaciones Calama
Calama, 10-09-2007