Más de 500 niños y jóvenes se reunieron en el Día del Acólito

Celebraron a su patrono San Tarcisio

Más de 500 niños y jóvenes se reunieron en el Día del Acólito

. Numerosos servidores del altar provenientes de parroquias y comunidades asistieron a la catedral de Concepción, oportunidad en que Monseñor Ricardo Ezzati les entregó un afectuoso saludo.

Domingo 12 de Agosto de 2007
Con la presencia de un número superior a los 500 niños y jóvenes revestidos con albas blancas, la Iglesia de Concepción celebró el Día del Acólito, en que se recordó a San Tarcisio, patrono de los servidores del altar. En la celebración, que se realizó el 11 de agosto, en la catedral, Monseñor Ricardo Ezzati, quien no pudo presidir la eucaristía por tener que estar presente en actividades pastorales en Coronel, entregó a los acólitos un afectuoso saludo y los felicitó por la calidad de su servicio.

“Quiero decirles a cada uno de ustedes, que aprendan a amar mucho a Jesús; que se encuentren todos los días con Él, sobre todo en la lectura de su palabra, en la oración personal; y cuando el domingo se reúnan con la comunidad cristiana para celebrar la cena del Señor, sepan expresarles toda su fe y todo su amor”, afirmó monseñor.

“Les deseo que el Señor les acompañe y que en contacto con Él aprendan a escuchar su voz. El Señor siempre nos llama con nuestro nombre y siempre nos llama para realizar una tarea junto con Él, en nuestras comunidades”, agregó.

Luego, en tono muy personal, Mons. les dijo: “Si me preguntan cuándo descubrí el llamado del Señor para ser sacerdote, les puedo confidenciar que fue cuando era pequeño, como los más pequeños que están aquí. Yo también fui acólito en mi parroquia y poco a poco fui escuchando que el llamado del Señor, quien me decía: mira, yo te quiero, soy tu amigo y te invito a participar de mi misma tarea, ser un sacerdote para el servicio de la comunidad”.

Les señaló que el llamado del Señor no significa que todos tienen que ser sacerdotes, sino que también llama a la mayoría, a ser el día de mañana, padres de familia. “Pero lo importante es que todos escuchemos la voz que el Señor nos dirige y nos invita a ser sus amigos, a realizar en nuestra vida su hermoso proyecto de amor y de hacer de toda la humanidad, la familia de los hijos de Dios”.

Concluido el saludo del Pastor, se inició la celebración eucarística de los acólitos, la que presidió el presbítero Francisco Stegmeier, rector del Seminario Metropolitano. Al término de la misa, todos los acólitos participaron en una sesión de fotografías para sus padres y familiares, en el atrio de la catedral.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 12-08-2007