Parroquia El Salvador de Chuquicamata celebró último aniversario en el mineral

Parroquia El Salvador de Chuquicamata celebró último aniversario en el mineral

Emoción y recuerdos expresaron los fieles que repletaron el templo para participar del acontecimiento histórico.

Martes 07 de Agosto de 2007
90 años cumplió la parroquia El Salvador del campamento minero de Chuquicamata, en la Segunda Región. Un aniversario que convocó a más de un centenar de chuquicamatinos que alguna vez estuvieron vinculados al templo, ya sea a través de los sacramentos o en el servicio hacia la comunidad católica del mineral.

Este aniversario es el último que la iglesia conmemoró en Chuquicamata, ya que el 31 de agosto es la fecha oficial anunciada por Codelco Norte para el cierre del campamento. Es por este motivo que la actividad tuvo una sensación especial en los fieles.

La misa fue presidida por el obispo de Calama, Guillermo Vera Soto y concelebrada por el párroco, padre Enrique Olivé, junto con sacerdotes de la Prelatura. También participaron de la misa sacerdotes y religiosas que cumplieron con su misión pastoral en la parroquia o que iniciaron su vocación religiosa en el campamento minero.

Estuvieron presentes en la celebración autoridades de la minera estatal y del municipio, como el vicepresidente corporativo de Codelco Norte, Sergio Jarpa; representantes de sindicatos y concejales de Calama.

Con gran emoción los fieles escucharon las palabras de monseñor Vera, quien llamó a la comunidad que ya está habitando las nuevas poblaciones de Codelco en Calama a efectuar el mayor esfuerzo por concretar la construcción de dos nuevos templos en las villas El Peuco y Los Volcanes. Junto a lo anterior el prelado recalcó la importancia de la parroquia constituida por seres humanos, lo que trasciende las ciudades y las estructuras.

“La parroquia en toda ciudad es el lugar que acoge y donde se celebra la vida de la fe de los creyentes. Durante 90 años esta parroquia ha acogido a las familias que han vivido en Chuquicamata. La entrega de tantos sacerdotes, religiosos, laicos, hombre y mujeres que han acompañado la fe de sus hermanos queda de manifiesto en el hecho que tanta gente se haya reunido, no sólo quienes viven acá en Calama sino que han venido desde lejos a celebrar este acontecimiento”, dijo a los medios de comunicación el obispo, una vez finalizada la misa.

Uno de los protagonistas de este último aniversario de la iglesia en Chuquicamata fue su párroco, Enrique Olivé, quien tuvo gratas palabras para los fieles: “gratitud por quienes han colaborado durante muchos años aquí y un deseo de que en cualquier parte donde estén sirvan a Cristo y a la iglesia”.

La comunidad reunida en el templo efectuó uno de los gestos simbólicos del traslado de Chuquicamata a Calama: el abrazo a la iglesia. Los fieles tomaron sus manos y rodearon el recinto en señal de cariño y despedida.

Fuente: Comunicaciones Calama
Calama, 07-08-2007