Calama acoge a Religiosas Cruzadas de la Iglesia

Calama acoge a Religiosas Cruzadas de la Iglesia

Congregación boliviana trabajará especialmente con inmigrantes llegados desde ese país.

Jueves 02 de Agosto de 2007
Con una Eucaristía en la capilla Cristo Resucitado de la población 21 de mayo y presidida por el obispo, Guillermo Vera soto, fueron recibidas oficialmente por la Prelatura de Calama, cuatro nuevas religiosas pertenecientes a la congregación Cruzadas de la Iglesia quienes se incorporan de inmediato al trabajo pastoral y misionero de la Parroquia Asunción de la Virgen.

Se trata de un nuevo contingente de personas consagradas que llegan a esta tierra para apoyar la evangelización de la Iglesia de Calama y especialmente a integrar a la amplia colonia de inmigrantes bolivianos llegados a la provincia, los que según cifras del consulado de ese país en la ciudad llegan a 12 mil.

Para la Iglesia de Calama la llegada de las religiosas es motivo de gran alegría –dijo- monseñor Vera, cuyo trabajo principal será el acompañamiento de los hermanos inmigrantes de Bolivia. “Con mucha ilusión y confianza iniciamos este trabajo que es un signo más de la Iglesia, que como madre acoge a todos, se preocupa de todos sus hijos, especialmente de aquellos que se puedan sentir más vulnerados en sus derechos”.

En la Eucaristía se leyó el decreto en el que se crea la casa de Calama de la Congregación de las Cruzadas de la Iglesia, fundada en 1925 en Oruro por la Madre Nazaria Ignacia March Mesa, quien imprimió en sus seguidoras la tarea trabajar con todas las fuerzas por la unión y extensión del Reino de Cristo.

Para la superiora de la casa fundada en Calama, Jacqueline Romero es un motivo de mucha gratitud a Dios por insertarse en esta nueva realidad y por la acogida brindada por el Obispo Guillermo Vera. “Venimos con toda la disponibilidad posible para realizar el trabajo que esta Iglesia necesita. Hay que dar gracias a Dios por la gente chilena, por el cariño que le dan a quienes llegan a esta tierra”.

Cruzadas de la Iglesia

Cada Misionera Cruzada de la Iglesia, es apóstol de eclesialidad allí donde es enviada desde el Espíritu. Su comunidad más profunda es la misma Iglesia local. Este es el terreno privilegiado de la Misión, la fuente de su espiritualidad, el motivo por el cual vive la comunidad y toda su organización esta en función de la Misión. El Instituto vive como la Iglesia para Evangelizar.

Evangelizar de dos en dos, Itinerantes, es una característica de nuestro carisma. Fue la práctica de Jesús. Nos identifica como misioneras. Fue una experiencia desde el principio de nuestras fundaciones, bien desde una Pastoral de conjunto, participando con otras Instituciones que la realizan, o con proyectos propios según las circunstancias.

Qué hacemos

El Espíritu del Señor nos ha congregado para seguir a Jesús, anunciando el Reino de Dios en la historia. Vivimos nuestra vocación apostólica con audacia, riesgo, generosidad y celo de Cruzadas, dispuestas a dar la vida por el Evangelio.

Como el Instituto es esencialmente misionero, no se le puede sujetar ni ceñir a un solo campo de acción, sino que intentamos responder a las necesidades históricas, a la mayor urgencia y eficacia evangélica y al bien universal mayor.

Fuente: Comunicaciones Calama

Calama, 02-08-2007