Iglesia logra principio de acuerdo para terminar conflicto en CODELCO

Iglesia logra principio de acuerdo para terminar conflicto en CODELCO

Tras varios días de gestiones facilitadoras del diálogo, Mons. Alejandro Goic informó que ambas partes han construido una propuesta final para poner fin a la huelga.

Lunes 30 de Julio de 2007
"Una buena señal para Chile" es el título de la declaración que ha entregado esta tarde en Rancagua el Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. Alejandro Goic, en la que informó que las autoridades de CODELCO -representadas por dos de sus altos ejecutivos- y los dirigentes nacionales de la Confederación de Trabajadores del Cobre, han construido una propuesta final destinada a poner fin a la huelga, propuesta alcanzada en el marco de sus conversaciones facilitadas por la Iglesia.

Mons. Goic agradeció la confianza que ambas partes depositaron en la Iglesia y llamó a los trabajadores a reiniciar sus actividades laborales a la mayor brevedad, y a las empresas a promover relaciones normales de diálogo con sus trabajadores.

La nota agrega que corresponderá a las partes proporcionar los detalles de este acuerdo. "Si bien no satisface en su totalidad las demandas originales de los trabajadores, sus términos significan un avance, el que se ha logrado gracias a la buena voluntad de ambas partes, actitud que agradecemos y valoramos".

Al mismo tiempo, el Presidente de la Conferencia Episcopal exhorta a ambas partes a "restablecer las necesarias confianzas para mantener canales de diálogo permanentes que garanticen el cumplimiento de los acuerdos propuestos y la colaboración de todos por el bien de la empresa, sus trabajadores y familias".

Finalmente, plantea que este conflicto, que no ha pasado inadvertido para los chilenos, nos ha puesto de frente a desafíos de fondo que debemos abordar como sociedad, y manifiesta que la Iglesia seguirá trabajando en lo que afirma el Compendio de la Doctrina Social: “El bienestar económico de un país no se mide exclusivamente por la cantidad de bienes producidos, sino también teniendo en cuenta el modo en que son producidos y el grado de equidad en la distribución de la renta, que debería permitir a todos disponer de lo necesario para el desarrollo y el perfeccionamiento de la propia persona” (Compendio, 303).

Texto declaración de Mons. Goic

Fuente: Prensa CECh
Imagen: Diario El Rancagüino

Rancagua, 30-07-2007