Con mucha alegría y dando gracias a Dios, en lo que fue su primera visita a esta zona, se despidió de Concepción, la joven cantante paraguaya, Silvia Mariella, luego de ofrecer un masivo concierto, en la parroquia San José. La presencia de la artista se gestionó a través de directivos de Renovación Carismática, realizando presentaciones en distintos puntos.
Silvia Mariella nació en el año 1978, en Asunción, Paraguay, ciudad en la que reside. Se inició en la Renovación Carismática con su madre a los 3 años de edad, y comenzó a cantar para el Señor desde muy niña. La cantante ha realizado, además de estudios de canto, cursos de teología y teclado, culminando la carrera de Psicología en la Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción”.
Silvia Mariella ¿Cómo se te manifiesta este hermoso talento?
- Doy gracias a Dios que, en mi familia, mi padre canta y desde muy pequeña me inculcó la música. Además, con mi madre, con sus encuentros con Jesús, comencé yendo a misa y a grupos y comunidades. Comencé a cantar desde el Catecismo, desde mi parroquia y la capilla y a los 14 años sentí el deseo grande de cantar, al ver también a una joven cantante y predicadora. El Señor se encargó de abrir los caminos y el mismo nos capacita y nos va formando y nos va pidiendo más y más.
¿Compartes el juicio que el canto, la música y otras artes contribuyen a la evangelización?
- Contribuye mucho ya que la música es un medio. ¿Quién puede decir: a mi no me gusta la música? La música toca el alma, el corazón y mueve multitudes y más cuando hacemos que la Palabra de Dios se convierta en canción. Quizás, como los grandes artistas no hacemos que la gente grite ni ganamos Grammy ni hacemos que la gente llene los escenarios, pero tratamos de llevar a Dios al corazón de las personas.
¿Qué sientes cuando el público te acoge y te sigue?
- La gracia de Dios es que me toca trabajar en muchos ambientes, con adultos, jóvenes, niños y familias. Hasta ahora he visto los resultados, no para gloria mía, sino para lo que buscamos que es la gloria de Dios y después de cada concierto es alentador que las personas te digan: “el Señor me habló a través de tu canto”.
Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 19-07-2007