«En cada paso del camino jubilar, la inclusividad se vuelve esperanza y gratitud»
Más de doscientos agentes pastorales de la gran mayoría de las diócesis del país se dieron cita para abordar la importancia de la inclusión en la Iglesia Católica, enfocada en la condición TEA.
La formación se desarrolló los días 20, 21 y 22 de enero con gran interés y entusiasmo por parte de los participantes. Para varios fue su primera posibilidad de formación en este ámbito. La instancia fue organizada por el equipo de Pastoral de personas en situación de discapacidad animado por el Secretariado Pastoral de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh). En ella participaron más de doscientos agentes pastorales de la mayoría de las diócesis del país que se dieron cita para abordar la importancia de la inclusión en la Iglesia Católica, con el propósito de mejorar su servicio pastoral y avanzar en el camino sinodal de la conversión de las relaciones. La formación se realizó en el marco del cierre del año jubilar 2025 (año de la esperanza) dando gracias por los aprendizajes y testimonios que surgen desde nuestras propias situaciones personales. En este espíritu de esperanza, gratitud e inclusión, las jornadas buscaron formar, sensibilizar y animar a agentes pastorales, catequistas, familias y a toda la comunidad en torno a la realidad del Trastorno del Espectro Autista (TEA) en la Iglesia y la sociedad.
La primera jornada contó con la participación de Patricia Díaz, Psicóloga Clínica y Neuropsicóloga, quien abordó el Trastorno de Espectro Autista desde la perspectiva médica y psicológica, promoviendo la aceptación y valorando la vida de las personas con TEA. En continuidad, Angélica Herrera, Educadora Diferencial DI/TEL, exploró el ámbito de la educación inclusiva y la participación social de las personas con TEA, enfatizando el modo en que la esperanza se construye día a día en contextos educativos y comunitarios abiertos a la diversidad.
En la jornada final se reflexionó desde la fe sobre la manera en que la teología ilumina la realidad del sufrimiento y la discapacidad, y cómo la Iglesia puede ser cada vez más pastoralmente inclusiva, viviendo de forma concreta el Mensaje del Jubileo de la esperanza con todos. Así, el padre Heriberto Cabrera, sdb., Secretario adjunto para la Pastoral – CECh, en su exposición “De la inclusión a la corresponsabilidad: pastoral en situación de discapacidad” propuso una mirada de fe —bíblica, teológica y pastoral— sobre la inclusión de las personas en situación de discapacidad en la vida de la Iglesia. No lo planteó como un tema sectorial ni como un “anexo” de sensibilidad, sino como una cuestión evangélica y eclesiológica: toca el corazón de lo que la Iglesia es y de cómo cumple su misión. Por su parte, Valentina Saldivia, catequista y fonoaudióloga, propuso prácticas para un camino de esperanza de manera que el autismo no sea una barrera para el encuentro con Dios.
Muy significativos e iluminadores fueron los testimonios y experiencias pastorales incluidas durante las exposiciones, que enfatizaron la importancia de la sensibilización, el apoyo emocional, espiritual y la promoción de una visión inclusiva en todas las áreas pastorales. La sesión concluyó con una reflexión sobre el trabajo en red y el anuncio de futuras formaciones sobre el tema, resaltando la importancia de continuar el trabajo de edificar una Iglesia más acogedora para todos.
Fuente: Secretariado Pastoral CECh
CECh, 28-01-2026