La Universidad Católica debe promover el testimonio, el diálogo y la humildad

Mons. Ezzati en el XVI aniversario de la UCSC

La Universidad Católica debe promover el testimonio, el diálogo y la humildad

Martes 10 de Julio de 2007
Mons. Ricardo Ezzati, arzobispo de Concepción y gran canciller de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), propuso impulsar valores como el testimonio, el diálogo abierto y la humildad intelectual como métodos para su desarrollo.

En su homilía, en la celebración de la misa, con motivo del decimosexto aniversario de esta casa de estudios superiores, el pastor llamó a ser responsables del don en los campos propios de una universidad que nace del corazón de la Iglesia, en el ámbito académico, científico y profesional. “En lo académico, no podemos ser justamente de la universidad católica, una institución mediocre”, agregó.

Dijo también que hay que asumir con responsabilidad la tarea universitaria, porque en la acción de las diversas facultades de la universidad está puesta la esperanza de tantos jóvenes; la esperanza de la región y la esperanza de la Iglesia.

Además, planteó que se debe ser responsable, porque la acción evangelizadora de la universidad no es algo marginal a su vocación, sino la identidad más profunda de la universidad.

Más adelante se refirió a que la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano de Aparecida asigna a las universidades católicas un rol emblemático en la misión de la Iglesia. “En un cambio de época, cuando vacilan los valores esenciales de la humanidad, la universidad católica está llamada a formar personalidades con una clara identidad cristiana, capaces de comprender la propia de vida desde Dios”, subrayó.

Métodos

Monseñor invitó a la comunidad universitaria a desarrollar el quehacer considerando al menos 3 métodos para cumplir con su finalidad. En primer lugar, el testimonio. En segundo lugar, propuso que junto con el testimonio se tiene que poder desarrollar la capacidad de diálogo abierto a la confrontación de las ideas. Finalmente, propuso cultivar una auténtica humildad, “esa humildad que nos hace discípulos del Maestro; esa humildad que se opone a la soberbia intelectual y que se encierra así mismo”, concluyó, haciendo un llamado para que la Universidad Católica sea, para la región, un faro luminoso que, desde la luz de Cristo, ilumine la vida abundante que el Señor quiere que cada persona y la sociedad entera, alcance.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 10-07-2007