En el marco del año jubilar 2025: “Peregrinos de Esperanza”, nuestra Iglesia en Magallanes vivió este pasado domingo 5 de octubre el Jubileo de las Familias.
Con una Eucaristía presidida por nuestro pastor diocesano, Padre Obispo Oscar Blanco Martínez, se inició la celebración jubilar de las familias de nuestra diócesis en el Santuario María Auxiliadora. En ella, las distintas parroquias de nuestra diócesis, junto con sus párrocos y comunidades educativas de nuestra ciudad, se congregaron para celebrar el don de las familias, renovando nuestra esperanza en Cristo que se forja en el seno de cada Iglesia doméstica.
En esta Eucaristía Jubilar, nuestro Padre Obispo nos exhortaba a reconocer en las familias un don de Dios, un regalo que Dios nos hace a cada uno de nosotros, porque cada uno somos miembros de una familia, que tiene su ejemplo y modelo en la familia de Nazaret. También señalaba que las familias cristianas son una comunión de vida y amor, donde la experiencia del dolor, de las diferencias y de los problemas solo son superados en el Amor. Un amor que nace de Cristo y en Cristo encuentra significado aquel amor que es fundamento sólido de cada Iglesia Doméstica.
También, con firmeza y radicalidad, nos invitaba a que, como familia, debemos cuidar la vida. Y agregaba: "Se vienen tiempos difíciles para la familia chilena; hace mucho que la familia chilena está siendo amenazada y maltratada ... Sin familia, no hay futuro; sin familia, no hay esperanza”.
Posteriormente, la jornada de recreación se trasladó hasta las dependencias del gimnasio Don Bosco. Cuatro alianzas correspondientes a diferentes parroquias y comunidades educativas, representadas por los colores del año jubilar y los cuatro evangelistas, vivieron una tarde de recreación entre bailes, juegos y competencias entre alianzas.
En este sentido, el P. Bernardo Astudillo, coordinador del departamento de familia y vocación, afirmó que si bien existía una incertidumbre en cuanto a la participación, porque no existía un marco referencial de dicha actividad, pero confiando en la motivación por las comunidades y la publicidad en radios y televisión regional, la concurrencia de las familias superó las expectativas: “Una alegría y un desafío a seguir trabajando y acompañando a las familias de nuestra diócesis”. Además, agregó que fue una actividad que congregó en un solo sentir a las pastorales educativas y parroquiales de la diócesis, como también a un equipo externo involucrado, ya que este jubileo contó con la participación y la ayuda de personas ajenas a los ambientes eclesiales diocesanos.
Esta Celebración Jubilar concluyó con unas breves palabras y bendición final, exhortando a las familias a ser custodios de la vida, propagadores del Evangelio de Jesús en medio de la sociedad y aquella Iglesia doméstica donde la fe, la esperanza y la caridad se renuevan, se fortalecen y se inculcan en los corazones de sus miembros.
Fuente: Departamento de Comunicaciones Diócesis de Punta Arenas
Punta Arenas, 08-10-2025