Una comunidad comprometida con la fe reflejó la procesión del Día de la Oración por Chile en Los Ángeles
Bajo la guía de la Virgen del Carmen, comunidades del Decanato Ciudad se unieron en oración por la Patria, manifestando su amor a Chile y su compromiso con la fraternidad.
El último domingo de septiembre, las calles del centro de Los Ángeles se llenaron de fe, cantos y esperanza. Fue el marco ideal para que la comunidad diocesana celebrara, una vez más, el Día de la Oración por Chile, una tradición profundamente arraigada en el corazón creyente del pueblo, que cada año se reúne en torno a la Virgen del Carmen, Madre y Reina de la Patria.
Con profundo fervor y sentido de pertenencia, una gran cantidad de fieles provenientes de las once parroquias del Decanato Ciudad participaron en la procesión que recorrió las principales arterias de la comuna, acompañando la imagen bendita de la Virgen del Carmen. Aunque el clima no fue favorable, el entusiasmo y la fe superaron cualquier dificultad. Tras una reciente lluvia y con frío, las familias caminaron juntas rezando, cantando y agradeciendo a la Madre de Chile su protección e intercesión.
La procesión fue encabezada por la imagen de la Virgen, seguida por un piquete de soldados del Destacamento de Los Ángeles, símbolo de la histórica relación entre la devoción mariana y la vida de la nación. Junto a ellos, Monseñor Cristián Castro Toovey, obispo diocesano, caminó acompañado por sacerdotes, diáconos, acólitos y una multitud de fieles que unían sus voces en plegarias por la paz, la unidad y el bien común.
A lo largo del recorrido se vivieron tres estaciones que representaron distintos momentos de la fe mariana. Cada una fue preparada por las comunidades parroquiales, que con esmero ofrecieron cantos, flores, bailes y representaciones que invitaban a la oración y a la reflexión. El padre Jorge Cerda, párroco de San Juan Bautista, guió con alegría y entusiasmo la caminata, comentando cada estación y destacando el compromiso de las parroquias: “Cada comunidad ha puesto su corazón en este gesto de amor a la Virgen. Este es un testimonio de que la fe en María está viva en medio de nuestro pueblo. Ella camina con nosotros, escucha nuestras súplicas y nos lleva de la mano a su Hijo Jesús”.
La primera estación, a cargo de la Parroquia Perpetuo Socorro, reunió a las comunidades de San Judas Tadeo, San Juan Bautista, Perpetuo Socorro y Santa María Madre de la Iglesia. La segunda estación congregó a las parroquias San Francisco, Sagrada Familia y Jesús de Nazaret mientras que la tercera estación fue preparada por la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, reunió a las comunidades de Nuestra Señora de Fátima, El Buen Pastor y Santiago Apóstol.
Las voces y cantos de alabanza resonaron en cada esquina del centro de Los Ángeles, motivando incluso a quienes no participaban directamente a salir de sus casas y sumarse con respeto y emoción al paso de la procesión.
La jornada culminó en el Templo Catedral con la celebración de la Santa Eucaristía, presidida por Monseñor Cristián Castro Toovey, junto a los sacerdotes y diáconos del Decanato Ciudad. En su homilía, el obispo agradeció el testimonio de fe de las comunidades y los invitó a mantener vivo el compromiso de orar por Chile, especialmente en tiempos que desafían la unidad y la fraternidad:“Amamos nuestra patria y sus tradiciones, pero ese amor nos llama a hacernos cargo unos de otros, a no ser indiferentes, sino constructores de una nación más cercana, más justa y amable. Hoy, como cristianos, debemos abrir el corazón y el diálogo, acoger al forastero, cuidar de nuestros enfermos y comprometernos activamente con el bien común”, expresó.
En su mensaje, Monseñor también hizo un llamado a vivir con responsabilidad y discernimiento el proceso democrático que vive el país, recordando que toda autoridad está llamada al servicio: “Pidamos al Señor que ilumine a quienes asumen responsabilidades públicas. La autoridad, cuando se ejerce con espíritu de servicio, construye puentes, fortalece la paz y promueve el bien común”.
Este año, la peregrinación tuvo un carácter especial, pues se enmarca en el Año Jubilar que celebra la Diócesis Santa María de Los Ángeles. Por ello, varios sacerdotes ofrecieron el Sacramento de la Reconciliación durante la jornada, permitiendo a los fieles acceder a la gracia jubilar de la indulgencia plenaria.
Un momento especialmente significativo fue la presencia de decenas de jinetes que acompañaron el cierre de la procesión. Con sus monturas adornadas y banderas en alto, los huasos ofrecieron su homenaje a la Virgen, reflejando el vínculo entre la fe, la cultura y la identidad del Biobío.
La celebración concluyó con una emotiva muestra artística titulada “Los Ángeles Baila a la Virgen del Carmen”, donde niños, jóvenes y adultos de distintas comunidades presentaron danzas folclóricas y cantos de alabanza, como signo de gratitud a la Madre de Chile.
En un ambiente de alegría y oración, los asistentes regresaron a sus hogares con el corazón lleno de esperanza y el compromiso renovado de seguir construyendo, con fe y fraternidad, una patria más justa y solidaria, bajo el amparo maternal de la Virgen del Carmen.
Fuente: Departamento Comunicaciones Diócesis Santa María de los Ángeles
Los Ángeles, 29-09-2025