En el contexto del Centenario: Diócesis de Valparaíso realizó la bendición e inauguración de la Casa del diaconado permanente “San Lorenzo”

En el contexto del Centenario: Diócesis de Valparaíso realizó la bendición e inauguración de la Casa del diaconado permanente “San Lorenzo”

En las nuevas dependencias funcionarán la Escuela de Formación diaconal “Felipe Diácono” y la oficina de la Delegación Episcopal para el diaconado permanente.

Lunes 18 de Agosto de 2025
Con mucha alegría y esperanza, este domingo 17 de agosto se realizó la bendición e inauguración de la Casa del diaconado permanente “San Lorenzo” en donde también funcionará la Escuela de Formación Diaconal “Felipe Diácono”, en Quilpué.

La ceremonia fue encabezada por Mons. Jorge Vega Velasco svd, Obispo de la Diócesis de Valparaíso, y lo acompañaron Mons. Mario Salas Becerra, Obispo Auxiliar, el P. Reinaldo Osorio, Vicario General, el Diácono Fernando Mercado, Delegado Episcopal para el Diaconado Permanente, el Diácono Leonardo Ruz, director de la Escuela de Formación Diaconal “Felipe Diácono”, presbíteros, diáconos y estudiantes de la Escuela de Formación Diaconal junto a sus familias, y la comunidad diocesana.

Durante la Eucaristía los diáconos renovaron sus Promesas Diaconales y los obispos les regalaron una imagen de la Virgen para colocar en las instalaciones.

El Delegado Episcopal para el Diaconado Permanente, Diác. Fernando Mercado, destacó que anhela que esta casa sea un lugar de discernimiento, oración y esperanza para el crecimiento espiritual del diácono permanente. “Esta ceremonia es algo soñado porque tal como lo dijo nuestro padre obispo, este era un deseo que teníamos hace mucho tiempo. Ahora que tenemos un lugar la idea es, en primer lugar, fortalecer la formación permanente de los diáconos y también ayudar en la formación de los futuros diáconos; en segundo lugar, que también sea un lugar de encuentro con comunidades, los diáconos se deben a las comunidades y tienen que acompañarlas, y, por último, también pensar en este lugar como un centro de espiritualidad, en donde podamos juntarnos a rezar”, manifestó.

Mientras que el director de la escuela diaconal, Diác. Leonardo Ruz, explicó que pudieron adecuar las instalaciones para lo que será el espacio formativo de los futuros diáconos permanentes gracias a la adjudicación de fondos a través de proyectos que presentaron al Obispado y a una fundación. También agregó que esperan que en el recinto se puedan desarrollar jornadas y encuentros con las comunidades. Asimismo, reflexionó acerca de la importancia de que este hito se enmarque en el año del Jubileo de la Esperanza y del Centenario: “Estamos en el año de la esperanza y esto claro que es una esperanza. Nosotros nos queremos proyectar en esta casa por muchos años recibiendo postulantes, consolidándonos en su vocación y formándolos al servicio de la Iglesia. Y también, es una de las obras culmen del centenario diocesano, el obispo quería tener una casa diaconal y qué mejor fecha que este año que cumplimos 100 años”, expresó.

En tanto que, Mons. Jorge Vega Velasco svd, Obispo de la Diócesis de Valparaíso, expresó su alegría por este hito dado que era un anhelo de hace muchos años y destacó que espera que esta casa dé muchos frutos vocacionales.

Alegría por una Promesa cumplida
Sin dudas, la alegría sincera que brota de lo más profundo del corazón fue lo que destacó en la ceremonia. El Diácono Blas Montenegro, de la Catedral de Valparaíso, agradeció el esfuerzo y compromiso de los obispos y aseguró: “Miramos el futuro con alegría y esperanza de que aquí pasen generaciones que se formen para ir teniendo nuevos diáconos permanentes para nuestra diócesis”. Y agregó: “Hay que seguir trabajando porque ahora a este espacio hay que cuidarlo”.

El P. Roberto Pinto, párroco de la comunidad San Felipe Neri, de Villa Alemana, que por muchos años acogió a la escuela diaconal en sus dependencias parroquiales, manifestó su alegría por este gran acontecimiento. “Quiero felicitar al cuerpo diaconal del diaconado permanente de la Diócesis de Valparaíso y también a la escuela diaconal “Felipe Diácono”, que está dedicada a la formación de hombres para el diaconado permanente. Creo que es un motivo de mucha alegría ver que en este año del Centenario justamente se ha inaugurado esta Casa Pastoral, casa que está bajo la advocación de San Lorenzo, diácono y mártir. Nos alegramos mucho y quiero felicitarlos, para todos los diáconos esto les significa un momento de mucha gracia, aquí se les da un lugar donde esperamos que ellos encuentren acogida, donde puedan formarse, crecer y compartir, y sobre todo donde los estudiantes se sientan en un hogar, donde puedan seguir creciendo como diáconos, como personas al servicio de toda la Iglesia”, expresó.

Por su parte, Marcelo Polanco, estudiante de la escuela diaconal, sostuvo: “Es una alegría muy grande porque desde que nosotros entramos hace seis años siempre fue la idea el poder tener algo propio. Partimos en la parroquia San Felipe Neri, seguimos en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores y ahora ya con algo propio, y que también va a quedar para el resto de los alumnos de la escuela diaconal que vengan más adelante. La idea es que el diaconado permanente siga creciendo, como dijo el obispo en la homilía, que las 7, 8 bancas que hay en las salas sean muchas más, esa es la alegría y la esperanza que tenemos nosotros que estamos ya a punto de salir y de poder ser signos para que seamos más diáconos en la comunidad”.

Alex Sanhueza, estudiante también de la escuela diaconal, reflexionó: “Es algo muy hermoso porque la casa siempre es un lugar especial, pero para nosotros ahora pasa a ser un hogar y en el hogar suceden tantas cosas bonitas, podemos tener recuerdos, colocar imágenes, fotografías de nuestra historia que vamos formando acá en la casa, de los momentos especiales, de los hermanos que nos van dejando y, sobre todo, un espacio en donde poder construir cada día la fraternidad”. En ese sentido, indicó: “Yo creo que aquí nos va a permitir formar lazos mucho más fuertes entre nosotros, con los profesores y con los diáconos”. Y expresó que anhelan que sea un espacio de encuentro con los diáconos en donde puedan compartir experiencias y aprendizajes sobre la vocación.

Sandra Serrano, esposa de Juan Campos, estudiante de la escuela diaconal, agregó: “Es un día muy emotivo porque por fin el diaconado tiene su casa, tiene un espacio en donde permanecer. Agradecemos a Dios por todo lo vivido, por estos momentos preciosos que hemos vivido en la Eucaristía en donde cada persona ha entregado al Señor lo mejor de sí y vemos como este servicio, este amor a la humanidad nos congrega a todos, sobre todo a apoyar esta misión que es el diaconado, el servicio de las mesas primitivas pero que hoy es el servicio a los pobres, a los que sufren y sobre todo a aquellos que no tienen una mano amiga”.

Fuente: Comunicaciones Valparaíso
Quilpué, 18-08-2025
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