Una parroquia de reciente creación que escribe nuevas páginas en su vida pastoral
Creada oficialmente el 3 de agosto de 2019 por decreto del arzobispo René Rebolledo Salinas, nació como respuesta al aumento de feligreses en la ciudad de Ovalle y la necesidad de dar un acompañamiento pastoral más cercano.
En el corazón del sector Villa Tuquí, la parroquia “La Inmaculada” se ha convertido en un verdadero signo de crecimiento y dinamismo en la vida de fe. Su origen se remonta a la capilla del mismo nombre, ubicada en avenida Las Torres, que en pocos años pasó de ser un lugar de encuentro para los feligreses a transformarse en la sede parroquial de una comunidad en expansión.
Desde sus primeros pasos, la parroquia quedó conformada por las comunidades “San Francisco de Asís” en población Limarí y “San José Obrero” en el sector 8 de Julio. El P. Gerardo Soto Toledo, fue el gran impulsor de este nuevo camino, cimentando con dedicación una estructura pastoral que rápidamente se fortaleció con la colaboración de diáconos, ministros extraordinarios de la Comunión y el consejo parroquial, bajo el liderazgo del diácono permanente Bruno Eccher.
Un sello que distingue a “La Inmaculada” es su espíritu de salida: celebraciones en espacios públicos y presencia constante en las calles, inspirados en la invitación del Papa Francisco. La vida parroquial también se nutre del compromiso de la Comunidad Viatoriana de Ovalle, quienes acompañan a enfermos, personas mayores y postrados, además de servir en la liturgia y animar la vida pastoral junto a los laicos. Estos, coordinados por Rodolfo Soto, han asumido gran parte de las responsabilidades parroquiales, mostrando que la sinodalidad no es solo un ideal, sino una práctica concreta. A todo ello se suma el orden y dedicación de la secretaria parroquial, Claudia Acuña, quien apoya en la gestión diaria.
Este espíritu colaborativo ha hecho que el propio arzobispo René Rebolledo valore profundamente a la comunidad, destacándola como un ejemplo de organización y apertura a la construcción de una Iglesia sinodal.
Un nuevo capítulo en la vida pastoral
El pasado sábado 23 de agosto la parroquia vivió un día histórico: luego de seis años de acompañamiento del P. Gerardo Soto, asumió como nuevo párroco el P. Pedro Plaza Arróspide, conocido con cariño como el P. Kepa. La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo René, junto a sacerdotes que sirven en la Vicaría del Limarí, en una celebración cargada de simbolismo y emotividad.
El nuevo párroco realizó el Juramento de Fidelidad y recibió de manos del arzobispo la Palabra, signo de su misión de anunciar el Evangelio en esta comunidad.
Posteriormente, el momento más significativo se vivió con la entrega de la llave del sagrario, gesto que provocó un espontáneo aplauso de alegría por parte de los feligreses.
En la ocasión, el P. Gerardo expresó su gratitud hacia la comunidad, subrayando que la organización parroquial siempre ha sido guiada por la corresponsabilidad y la sinodalidad: “han sido ustedes quienes, como comunidad, han sostenido esta parroquia”. También agradeció el apoyo del Equipo Vicarial del Limarí durante sus años como vicario foráneo, invitando a los fieles a recibir y acoger al nuevo párroco con el mismo afecto.
Por su parte, el P. Kepa manifestó su gratitud hacia los superiores viatorianos y al arzobispo por confiarle esta misión pastoral, asegurando que la vida es una “historia sagrada” escrita por Dios y que cada etapa tiene un sentido profundo.
Comunidad en camino
La jornada concluyó con un compartir fraterno, en el que se entrelazaron abrazos, recuerdos y buenos deseos. Los feligreses, con gratitud hacia el P. Gerardo y esperanza en la misión del P. Kepa, marcaron así el inicio de una nueva etapa en la vida parroquial de “La Inmaculada” de Ovalle, que sigue creciendo como comunidad y en salida.
Fuente: Comunicaciones La Serena
Ovalle, 25-08-2025