Religiosas de la Diócesis de Valparaíso celebraron el Día de la Vida Consagrada en el Santuario de Lo Vásquez
En un contexto especial marcado por el Centenario de la diócesis y el Jubileo de la Esperanza de la Iglesia universal, la celebración quiso subrayar la importancia de la vida consagrada como don precioso para la Iglesia y para el pueblo de Dios que peregrina en Valparaíso.
En el marco de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, la diócesis de Valparaíso celebró con alegría el Día de la Vida Consagrada en el Santuario de Nuestra Señora Purísima de Lo Vásquez. La jornada reunió a religiosas de diferentes comunidades, convocadas por CONFERRE, quienes vivieron un día de fraternidad, oración y comunión bajo la protección maternal de María.
El encuentro comenzó con un intenso momento de Adoración al Santísimo, que preparó el corazón para la celebración de la Santa Misa, presidida por el
rector del Santuario, P. Winstor Hardy. En su homilía, animó a las religiosas a renovar su testimonio en medio del mundo actual, recordando que la presencia de la vida consagrada en la Iglesia es signo de esperanza y de acompañamiento para quienes más lo necesitan.
La jornada fue también un espacio de fraternidad, donde las religiosas compartieron la mesa y el pan, fortaleciendo la unidad entre las comunidades presentes en la diócesis, con sus diversos carismas y servicios.
En un contexto especial marcado por el Centenario de la diócesis y el Jubileo de la Esperanza de la Iglesia universal, la celebración quiso subrayar la importancia de la vida consagrada como don precioso para la Iglesia y para el pueblo de Dios que peregrina en Valparaíso.
La
Hna. Rossana Villablanca, Delegada para la Vida Religiosa de la Diócesis y en representación de las religiosas presentes, expresó con gratitud el significado de esta jornada:
“En este día, CONFERRE unió a todas las hermanas de la vida consagrada de nuestra diócesis para celebrar y acompañarnos fraternalmente junto a María. Ha sido un día de unión y de compartir la mesa, donde cada comunidad, con su carisma y servicio, ha renovado la alegría de pertenecer a la Iglesia. En este año del Centenario y del Jubileo de la Esperanza, damos gracias a Dios por nuestra vocación y pedimos seguir siendo testimonio vivo en este mundo que tanto necesita de nuestra presencia”.
La celebración concluyó con un llamado a toda la comunidad diocesana a seguir orando por las religiosas y religiosos, agradeciendo su entrega generosa y acompañando con esperanza su misión de anunciar el Evangelio y servir a los más necesitados.
Fuente: Comunicaciones Valparaíso
Valparaíso, 21-08-2025