Diócesis de Valparaíso celebró el Día del Santo Cura de Ars con fraterno encuentro de oración en Santuario de Lo Vásquez

Diócesis de Valparaíso celebró el Día del Santo Cura de Ars con fraterno encuentro de oración en Santuario de Lo Vásquez

Para renovar la vocación y contemplar la figura del Santo Cura de Ars sacerdotes de las Diócesis de Valparaíso y San Bernardo se reunieron en el Templo Jubilar a celebrar la Eucaristía y renovar su servicio minsterial.

Miércoles 06 de Agosto de 2025
Este lunes 4 de agosto, los sacerdotes de la Diócesis de Valparaíso vivieron una jornada de profunda fraternidad y renovación espiritual con motivo de la celebración del Día del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes. La conmemoración tuvo lugar en el Santuario de Lo Vásquez, corazón mariano de la diócesis, y se vivió como un signo de comunión entre Iglesias hermanas, al contar con la participación del clero de la Diócesis de San Bernardo.

Una jornada de memoria, oración y fraternidad
La jornada comenzó en la Casa de Espiritualidad Purísima de Lo Vásquez, donde los presbíteros y diáconos compartieron un espacio de reflexión, animado por el diácono Juan Carlos González, quien ofreció una charla sobre la historia de la diócesis en el marco de su primer centenario. La instancia fue también enriquecida por los testimonios en video de diversos laicos, que expresaron su gratitud por la presencia y acompañamiento de los sacerdotes en sus comunidades.

“Hoy día 4 de agosto, día del Cura de Ars, nos hemos reunido sacerdotes, diáconos y seminaristas para tener un momento de mirarnos a nosotros mismos en nuestro ministerio y volver la mirada al ejemplo del Cura de Ars”, expresó el P. Winstor Hardy, Delegado para los presbíteros de la diócesis.

Celebración eucarística como signo de comunión
A las 11:00 horas, ambos presbiterios celebraron juntos la Eucaristía en el Santuario de Nuestra Señora Purísima de Lo Vásquez, la misa fue presidida por Monseñor Juan Ignacio González, obispo de San Bernardo y concelebrada por Monseñor Mario Salas, obispo auxiliar de Valparaíso. En su homilía, el obispo de San Bernardo compartió una profunda reflexión sobre la identidad sacerdotal en los tiempos actuales.

“El pueblo cristiano necesita de nosotros, de nuestra entrega, de nuestra santidad. Así como necesita la mediación de Cristo, también necesita la mediación del sacerdote. Aunque somos frágiles, el Señor nos necesita. En la Iglesia hay un lugar para cada uno, y ese lugar viene acompañado de una carga de santidad y una misión apostólica que no podemos eludir.”

Mons. González invitó a mirar con realismo el escenario actual de fe en nuestra sociedad, a partir de los últimos datos del censo:

“Si bien muchos aún creen en Dios, cada vez son más quienes se han alejado de la fe o se declaran ateos. La respuesta no es solo estadística o sociológica. La verdadera respuesta es pastoral: una vida entregada, humilde y profundamente unida a Cristo. Solo una vida santa puede tocar el corazón de quienes han perdido la fe.”

Y en ese contexto, llamó a renovar la vocación sacerdotal con autenticidad:

“Ser sacerdote no es simplemente cumplir un rol. Es configurarse con Cristo, dejarse consumir en el servicio, desaparecer para que Él brille en nosotros. Como el grano de trigo que muere para dar fruto. Venimos a este santuario a suplicar la gracia para vivir nuestra identidad sacerdotal con radicalidad y entrega.”

El obispo también abordó la crisis de credibilidad eclesial, señalando que:

“Hoy muchas personas aceptan a Dios pero no a la Iglesia. Es un llamado fuerte a nosotros: debemos ser amables y compasivos, cercanos al que sufre. Como el buen samaritano, debemos detenernos, mirar, curar. Y esto no se logra con estrategias. Solo una vida centrada en Cristo lo hace posible.”

Finalmente, subrayó que el camino para volver a evangelizar pasa por una vida profundamente eucarística:

“No creemos en estructuras como fin, sino en Cristo vivo. Somos llamados a ser hombres de Eucaristía, de adoración, de oración constante. El Señor habita en nosotros y desde ahí se entrega al mundo. Este Año Jubilar es una oportunidad para decir con humildad: ‘Ahora comienzo otra vez’. Si vivimos bien nuestra vocación, Dios hará maravillas a través de nuestro ministerio.”

Testimonios del presbiterio

Durante la jornada, los sacerdotes asistentes compartieron su gratitud por este espacio de fraternidad y renovación.

“Estamos terminando una bonita mañana acá en el Santuario de Lo Vásquez. Hemos celebrado el día del sacerdote junto a nuestros hermanos de San Bernardo. Fue una alegría encontrarnos y orar unos por otros”, señaló Monseñor Mario Salas, obispo auxiliar de Valparaíso.

Por su parte, el P. Reinaldo Osorio, vicario general, compartió:

“Nos hemos reunido como clero diocesano para celebrar a nuestro patrón, el Santo Cura de Ars. Renovamos nuestro ministerio sacerdotal a los pies de la Virgen y del Sagrado Corazón. Providencialmente coincidimos con el clero de San Bernardo, y celebramos juntos la misa, escuchando al obispo que nos llamó a ser hombres de oración y evangelización. Este encuentro alimenta nuestra perseverancia. Les pido que recen por nosotros y por sus propios sacerdotes. Dios los bendiga.”

Un signo de esperanza para la Iglesia

Al finalizar, los sacerdotes compartieron un almuerzo fraterno, fortaleciendo los lazos de comunión y vida presbiteral. En sintonía con el Año Jubilar y el Centenario Diocesano, este encuentro se vivió como un signo de esperanza para la Iglesia en medio de los desafíos actuales. Un tiempo para volver a lo esencial, para revitalizar el llamado recibido y para caminar juntos como servidores del Pueblo de Dios.

Damos gracias a Dios por el don del sacerdocio y pedimos a toda la comunidad que acompañe con su oración a los pastores, para que sigan siendo luz, guía y consuelo al estilo del Santo Cura de Ars, en el corazón de nuestras comunidades.

Fuente: Comunicaciones Valparaíso
Casablanca, 06-08-2025
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