Fieles de toda la diócesis participaron en misas, procesiones y jornadas de oración para celebrar a la Virgen del Carmen.
Con una participación masiva de fieles, a pesar del frío, la Diócesis de Rancagua celebró la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile. Desde los templos más céntricos de la región hasta las comunidades rurales, la figura de la Virgen del Carmen fue honrada con procesiones, misas solemnes y jornadas de oración, en una de las festividades religiosas más queridas del país.
Durante los días previos, numerosas parroquias realizaron novenas, encuentros de oración y momentos de reflexión, preparando los corazones para la gran celebración del 16 de julio, fecha en que la Iglesia conmemora a la Virgen del Carmen, también conocida como la “Carmelita”, símbolo de protección, entrega y amor por el pueblo chileno.
En ciudades como Rancagua y San Fernando, las comunidades se volcaron a las calles para acompañar a la Virgen en procesiones llenas de cantos, flores y banderas amarillas y blancas.
En tanto que una masiva fiesta se vivió en Quinta de Tilcoco, que rindió honores a la Madre de Dios, en donde no faltaron los cuasimodistas, la imposición del santo escapulario, el rezo del rosario y una procesión masiva de fieles con la imagen de la virgen, encabezada por el párroco de la P. Asunción de María, padre Arul Christus.
Por su parte, el obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera, que presidió la misa en la parroquia de Auquinco (Chépica), dedicada a la Carmelita, destacó el rol maternal de la Virgen en la vida del pueblo de Dios y pidió su intercesión por el país y su gente.
Así, no sólo las capillas y templos bajo su advocación celebraron a la Reina y Madre de Chile, sino en todas las comunidades en cuyo corazón está la virgen.
Fuente: Comunicaciones Rancagua
Rancagua, 17-07-2025