Una invitación a unirnos en oración por quienes sufren por vivir su fe.
Este Domingo 29 de junio, desde Arica a Punta Arenas, la Iglesia en Chile vivirá una jornada especial de oración por los cristianos perseguidos. Convocado por la Conferencia Episcopal de Chile, el Domingo de Oración por la Iglesia Perseguida nos invita a unirnos a miles de creyentes en todo el mundo que, a pesar del riesgo, siguen firmes en su fe.
Hoy, en pleno siglo XXI, millones de personas sufren persecución religiosa. No se trata solo de falta de respeto o intolerancia: en muchos países, profesar la fe cristiana puede significar la cárcel, el exilio o incluso la muerte.
Según el último Informe de la Libertad Religiosa en el Mundo, elaborado por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN Chile), el 62,5% de la población mundial —cerca de 4.900 millones de personas— vive en países donde la libertad religiosa sufre graves o muy graves violaciones. De los perseguidos por su religión, 75% son cristianos. Cifras impactantes que, cuando se les pone rostro, revelan tragedias humanas concretas.
Solo en los últimos días hemos sido testigos de hechos estremecedores:
- El 13 de junio, más de 200 personas fueron asesinadas en Nigeria en un ataque contra una aldea cristiana.
- El domingo 22 de junio, una misa en la iglesia greco-ortodoxa de San Elías, en Damasco (Siria), fue blanco de un atentado suicida que dejó al menos 27 muertos y más de 60 heridos.
En otras ocasiones, la persecución no mata, pero obliga a huir para sobrevivir. Así lo relata el padre salesiano Ubaldino Andrade, misionero en el campo de refugiados de Palabek, Uganda, junto a la frontera con Sudán del Sur:
“Cuando llegamos, los refugiados no tenían ropa, estaban sucios y carecían de productos de higiene y comida. No teníamos casa, un catequista nos acogió en la suya. Se hizo de noche y, con mi bolsa en la mano, esperaba una habitación. Una señora me guió y me mostró un lugar en el suelo… ¡Allí no había nada!”
En medio de este dolor, la Iglesia no abandona. Sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos son la presencia de Cristo donde nadie más llega. A menudo, son los primeros en llegar y los últimos en irse, aún en medio del peligro.
Por eso es tan importante que este 29 de junio te unas al Domingo de Oración por la Iglesia Perseguida. Desde Líbano, en Medio Oriente, el cardenal Bechara Raï, alza la voz con fuerza. Habla desde una región marcada por la inestabilidad política y la creciente amenaza de grupos radicales islámicos, donde la presencia cristiana se vuelve cada vez más frágil, ya que muchos cristianos se ven forzados a emigrar para proteger a sus familias: “No se trata de mirar cuántos cristianos quedan en Oriente, sino de comprender el valor de su presencia. Los Estados deben cambiar su perspectiva: donde hay cristianos, hay diálogo, convivencia y esperanza”.
Más información y recursos de oración para sumarte a esta jornada en
www.acn-chile.org
Fuente: Comunicaciones ACN Chile
Santiago, 26-06-2025