Iglesia ayuda a evitar cierre de industria textil de Tomé

Intervención del Arzobispo Ricardo Ezzati

Iglesia ayuda a evitar cierre de industria textil de Tomé

Martes 19 de Junio de 2007
La preocupante situación que viven los 750 trabajadores de la industria textil Bellavista Oveja Tomé, motivó al arzobispo de Concepción, Mons. Ricardo Ezzati intervenir para colaborar en las gestiones y evitar el cierre de la empresa.

El alcalde, un concejal, dirigentes sindicales y representantes de la empresa de Oveja Tomé, dieron a conocer a la autoridad eclesiástica de la zona, la situación que están viviendo y la posibilidad que esta fuente de trabajo se cierre para la población de Tomé. Mons. Ezzati comentó que “Es una situación muy grave, porque se trata de 750 jefes de hogar que dependen de esta fuente laboral, en una comuna donde el desempleo es el más alto de Chile y donde los problemas de pobreza son muy agudos”.

Para el arzobispo, el cierre de la empresa sería una tragedia para la ciudad de Tomé y, en ese contexto, confirmó que se le solicitó su intervención, recordándole, en la reunión sostenida en dependencias del Arzobispado de Concepción que el presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. Alejandro Goic había intervenido hace un tiempo en el problema, lográndose algunos objetivos.

Mons. Ezzati aclaró que su intervención no es una mediación, porque en este caso, no hay un conflicto entre empresa y trabajadores. “La relación, según los trabajadores, es muy buena. Se trata de una alianza entre la empresa y los trabajadores para mantener la fuente de trabajo y para mantener la fuente de trabajo se necesita naturalmente de los medios económicos para poder mantenerla, puesto que el ámbito textil no es un ámbito muy favorecido en la economía nacional. Hay mucha competencia que viene, sobretodo de otros continentes (China) y por consiguiente, se encuentra con esta dificultad”, explicó.

Manifestó que las gestiones realizadas por la empresa y los sindicatos ha permitido asegurar aportes de algunos bancos privados, y lo que se está solicitando es que el BancoEstado pueda intervenir, cumpliendo con lo que es la responsabilidad institucional que el mismo banco tiene. “Piden justamente que las autoridades de Gobierno y la banca tengan en cuenta esta situación, ya que la textil es una empresa que se ha modernizado; que está exportando y que debido al bajo precio del dólar está sufriendo también las consecuencias financieras”, añadió.

Monseñor expresó que, en este caso, se trata de un problema moral y un problema ético: “Son 750 jefes de hogar, por consiguiente 750 familias que están detrás. Se trata que cada familia pueda tener más posibilidades para desarrollarse en paz y en armonía, con los recursos económicos para ello, siento que debo intervenir en ese ámbito que me han solicitado. En estos días, trataré de tomar contacto con las autoridades de Gobierno locales y nacionales, con la banca y ver de qué manera este problema grave para la ciudad de Tomé se pueda resolver”.

Recalcó, finalmente, que su intervención “es el servicio que me han pedido y vuelvo a decir es un servicio de prestar la voz de la Iglesia, frente a una situación que no es de conflicto, sino que es de mucha preocupación y que es fundamental para la supervivencia de tantas familias y para que los hijos de los trabajadores miren el porvenir con cierta esperanza”.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 19-06-2007