Con procesión penquistas celebraron Corpus Christi

Con procesión penquistas celebraron Corpus Christi

Domingo 10 de Junio de 2007
El arzobispo de Concepción, Mons. Ricardo Ezzati, llamó a los católicos, al celebrar la solemnidad de Corpus Christi, en la catedral, a intensificar su participación en la eucaristía, no sólo los domingos, sino cuándo posible y ojalá todos los días y reparó sobre la escasez de sacerdotes en la arquidiócesis, lo que se traduce que muchas comunidades, especialmente las más alejadas, quedan sin este sacramento fundamental para la Iglesia.

“Porque nuestra vida alimentada de esta manera, se transforma en vida de Cristo. Cuando comulgamos en la vida divina del Señor, es Él quien se inserta en nosotros, permitiendo que nuestra propia naturaleza, que es esclava del pecado, sea redimida por la gracia del Señor”, afirmó en su homilía en la misa que fue concelebrada por varios sacerdotes y seminaristas.

Al término de la celebración, el arzobispo presidió la tradicional procesión del Santísimo Sacramento, que portó en sus manos durante todo el trayecto, en torno a la plaza Independencia, en la que cuatro parroquias del centro de la ciudad (San José, La Merced, San Agustín y El Sagrario) levantaron altares especiales, en los que se realizó una acción litúrgica con presencia de numerosos fieles.

En parte de su discurso Mons. Ezzati expresó que los cristianos debe plantearse ¿ Qué lugar ocupa en mi vida cristiana el sacramento de la eucaristía? ¿Cómo cuido ese momento tan especial, de comunión íntima con el Señor, que es la misa dominical? “La invitación es a valorar la importancia de la eucaristía, en cada uno de nosotros. Quiero invitarlos a reservar a la eucaristía el tiempo que necesita, para hacerla de verdad, centro propulsor de nuestra vida cristiana”.

Reflexionó, además, respecto a que es la eucaristía la que hace la Iglesia, y en que la comunidad cristiana crece en su testimonio de ser Cuerpo de Cristo. “La comunidad cristiana no es una auténtica comunidad si no se reúne alrededor de la eucaristía. Tenemos que pedirle al Señor que nos regale muchos sacerdotes, para que cada comunidad cristiana tenga la posibilidad de celebrar cada domingo, porque una de las pobrezas más grande de la iglesia de Concepción es la falta de sacerdotes. Cuántas comunidades no tienen la oportunidad de celebrar el sacramento de la unidad”, agregó, invitando a rezar para que surjan más vocaciones sacerdotales, porque “sin eucaristía la comunidad cristiana no es la comunidad que Cristo ha querido”.

Manifestó también que la eucaristía debe comprometer la vida personal y la vida de la comunidad cristiana para que se vuelvan una vida de entrega al mundo. “No podemos participar de la eucaristía, recibiendo el cuerpo y la sangre de Cristo, si después nuestra vida no es una vida hecha don para los hermanos. No podemos participar del único cuerpo de Cristo entregado por nosotros, si después nuestra vida se resuelve en el egoísmo, en el individualismo, en el olvido de los hermanos, especialmente de aquellos que más necesitan. Alimentar nuestra vida con el cuerpo de cristo entregado, es hacer de nuestra de nuestra vida, un don para los demás”, expresó.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 10-06-2007