En esta oportunidad, por coincidir el aniversario de su muerte con la celebración del domingo de Ramos, no será posible realizar la tradicional Eucaristía en la Catedral Metropolitana, por lo que proponemos recordarlo dedicando un espacio de nuestro tiempo, a una lectura de su “ Testamento Espiritual”.
El próximo domingo 9 de abril se recuerda un nuevo aniversario de la Pascua del Cardenal Raúl Silva Henríquez. Aún está vivo en muchos de nosotros, aquel día del año 1999, cuando en una tibia mañana de otoño, miles de compatriotas con pañuelos blancos, en sus manos, le manifestaban el último saludo de gratitud y afecto, al que para muchos había sido un Buen Pastor, que acompañó e iluminó el camino de la vida de la Iglesia y de la sociedad Chilena en momentos particularmente difíciles de su historia.
La cercanía con los hombres y mujeres de nuestra patria y especialmente con los jóvenes, se manifiesta ese día, en las palabras llenas de afecto que nos deja en su “testamento Espiritual”, que es dado a conocer por el entonces, Arzobispo de Santiago, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz. Palabras que son la “ herencia espiritual”, de un insigne pastor, que después de una larga vida (muere a los 92 años) al servicio de la Iglesia y del pueblo de Chile, comparte proféticamente su rica experiencia, agradeciendo a Dios los beneficios recibidos, haciéndose también cargo con mucha humildad, de los errores y defectos cometidos, invitándonos a todos a ser misericordiosos y descubrir el gran tesoro que es la Iglesia en su servicio a la humanidad, en la vivencia de la caridad especialmente con los más pobres y necesitados..
En esta oportunidad, por coincidir el aniversario de su muerte, con la celebración del Domingo de Ramos, no será posible realizar la tradicional Eucaristía en la Catedral Metropolitana, por lo que proponemos recordarlo de todas maneras, dedicando un espacio de nuestro tiempo, a una lectura de su
“Testamento Espiritual”, que nos permita recordar a nuestra querido Pastor y podamos renovar en nosotros, el deseo de poner en práctica sus enseñanzas, para que Cristo sea conocido y amado por todos. Agradezcámosle al Señor el inmenso don que nos hizo en Don Raúl.
Fuente: Fundación Cardenal Raúl Silva Henríquez
Santiago, 07-04-2017