Ángelus del Papa: el Señor nos indica hacia dónde lleva la cruz

Ángelus del Papa: el Señor nos indica hacia dónde lleva la cruz

“Iluminar las mentes y los corazones de los discípulos, a fin de que puedan comprender claramente quién es su Maestro”, expresó Francisco.

Domingo 12 de Marzo de 2017
Al rezar el Ángelus del II Domingo de Cuaresma con los numerosos fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco se refirió a la Transfiguración de Jesús que presenta en esta ocasión el Evangelio. Y dijo que la “luminosidad” que caracteriza este evento extraordinario, simboliza su finalidad, a saber: “iluminar las mentes y los corazones de los discípulos, a fin de que puedan comprender claramente quién es su Maestro”.

Además, el Obispo de Roma afirmó que el Señor sabiendo que sería condenado a muerte, deseaba preparar a sus Apóstoles ante el escándalo tan grande para su fe que representaba la crucifixión, así como preanunciar su resurrección, manifestándose como el Mesías, el Hijo de Dios.

Y si bien esta revelación de Dios se produce de un modo diferente a las expectativas humanas, en el sentido de que Jesús se presenta como un siervo humilde y desarmado; un hombre pobre que no tiene donde posar la cabeza; el Papa Bergoglio recordó que, precisamente mediante este signo desconcertante de la cruz, Jesús llegará a su gloriosa resurrección.

También destacó que con su transfiguración, el Señor quiso mostrar su gloria, no para evitar a los Apóstoles que pasaran también ellos a través de la cruz, sino para indicar hacia dónde lleva la cruz. Porque como dijo el Obispo de Roma, “el que muere con Cristo, con Cristo resucitará. El que lucha junto a Él, con Él triunfará”. Y éste – añadió el Papa – es el mensaje de esperanza que contiene la cruz del Señor, con la que nos exhorta a la fortaleza en nuestra existencia.

Además, Francisco recordó que “la Cruz cristiana no es un adorno de la casa ni un ornamento que ponerse, sino una llamada al amor con la que Jesús se ha sacrificado para salvar a la humanidad del mal y del pecado”. De ahí que el Santo Padre haya invitado a contemplar en el tiempo de Cuaresma la imagen del crucificado que es símbolo de la fe cristiana y pidió que la Cruz marque las etapas del itinerario cuaresmal para comprender cada vez más la gravedad del pecado y el valor del sacrificio con el cual el Redentor nos ha salvado.

Por último, el Papa exhortó a pedir a la Virgen Santa, que supo contemplar la gloria de Jesús escondida en su humanidad, que nos ayude a estar con Él en la oración silenciosa, y a dejarnos iluminar por su presencia.

Fuente: News.va
Ciudad del Vaticano, 12-03-2017