Mons. Aós, Obispo de Copiapó: “El trabajador es colaborador de Dios”
Cientos de personas participaron de este tradicional encuentro donde la Iglesia aborda la problemática laboral.
Este encuentro comenzó con la imagen histórica de la Candelaria, que los mineros trasladaron hasta el altar.
En su prédica, el Obispo dijo que “el trabajador cristiano se siente colaborador de Dios, y que está colaborando con otros, así el trabajo tiene sentido”. Habló también de la necesidad de relaciones justas que pasan por la seguridad en las faenas, las adecuadas condiciones de higiene, el descanso suficiente y el reparto de los beneficios “para que no sean solo para unos pocos sino que se reparta entre todos los trabajadores”.
La familia, y los más débiles
No descuidar a la familia fue el primer llamado del Obispo. “Trabajamos por y para ellos, hemos de procurar mejores condiciones que nos permitan estar más cerca de nuestra familia”.
También habló de la necesidad de encontrar “una economía de comunión donde nos preocupamos de los más débiles, es injusto e inmoral que los más fuertes se preocupen de arreglar sus condiciones dejando a los más débiles abandonados; en momento de complicación y crisis se quitan las caretas y vemos que muchas proclamas no eran más que promesas vacías”.
El Obispo también se refirió a los cesantes. “¿Vamos a reducirlos a una cifra? No, debemos organizarnos para ayudar a estos hermanos a que salgan de esa situación y para que, al menos durante ese tiempo, tengan un auxilio”.
Durante la liturgia se llevó al altar como ofrenda un casco minero, un tomador de presión, una Sagrada Familia y una luz que representaban a los docentes, un martillo por los trabajadores de la construcción, uvas del mundo de los temporeros, artículos de aseo de una asesora del hogar y banderas de distintos países, significando el trabajo de los migrantes. También se recordó a los tres trabajadores fallecidos víctimas de accidentes laborales.
“Ustedes son la luz del mundo”
En la misa que se celebró más temprano, el Obispo dijo: “Nosotros los cristianos tenemos que agradecer a Dios el trabajo y hacer de nuestro trabajo una alabanza y una evangelización”, y señaló que “el cristiano si tiene que ser luz, ha de ser porque valora su trabajo digno y realiza bien su labor, en especialización constante”. Además, llamó a “aquellos que tienen posibilidades, recursos, iniciativas, organicen empresas nuevas que den trabajo digno”.
Fuente: Comunicaciones Copiapó
Copiapó, 05-02-2017