Comunidad parroquial de la Inmaculada Concepción de Vitacura celebró misa junto al pastor
Pasado el mediodía de este Tercer Domingo de Adviento, el templo de la parroquia de la Inmaculada Concepción se colmó de fieles para celebrar la Eucaristía, que presidió el Arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, en una visita pastoral a esta comunidad.
El párroco, padre Eduardo Howard, explicó que “tenemos en la parroquia bastante gente mayor y un grupo bastante importante de matrimonios jóvenes con niños chicos. Todos los domingos tenemos una linda misa para los niños, a las 10:30, lo que es muy esperanzador. Además, hay muchas defunciones, por lo que no es raro que en un día haya misa para recién fallecidos en los tres horarios de la semana”. Indicó que la comunidad cuenta con la participación de dos sacerdotes mayores que viven en la parroquia, el padre Juan Bagá y el padre Carlos Risopatrón, ambos de 86 años de edad, “lo que es una gran ayuda”.
La pastoral de enfermos es bastante fuerte aquí, porque mucha gente pide que le lleven la comunión ojalá todos los días, y también está la Pastoral de las Nanas, las que participan todos los domingos en la misa de 09:00 y se quedan todo el día a compartir en la sede parroquial.
El cardenal Ezzati dedicó la homilía a este tiempo de Adviento, y señaló que uno de los signos que muestran la cercanía de Dios, que ya viene, lo señala el profeta Isaías: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de su enfermedad y a los pobres se les anuncia el Evangelio de la Salvación”. Y hoy, dijo, también hay signos que muestran que Dios viene a nosotros y que esa venida está cerca: “El Señor nos ha dejado una gran tarea, ser testigos de un reino que va creciendo”. Agregó que “acoger a Jesucristo en la Navidad y en todos los días de nuestra existencia será fecundo en la medida en que nuestras obras, la manera en la que evangelizamos a los pobres, se hace presente en la vida de la comunidad eclesial”.
La grandeza de la vida cristiana está en la coherencia
Otro aspecto de la palabra de este Tercer Domingo de Adviento destacado por el pastor es la coherencia de vida del cristiano. “No basta decirse creyente, seguidores de una fe, sino poner nuestra vida en la misma realidad, en la misma práctica que Jesús nos enseña. La grandeza de la vida cristiana está en la coherencia”, como la de Juan Bautista, que dio su vida por la verdad, añadió. “Dios quiera que Jesús pueda encontrar en todos nosotros discípulos y discípulas muy convencidos, muy coherentes, que no tienen miedo de hacer presente la experiencia de la fe que han recibido y viven, y no tienen miedo de instaurar en este mundo el reinado de Jesús, que es reinado de paz , de justicia y de amor”.
Al final de la misa el padre Eduardo Howard entregó al arzobispo, a nombre de toda la comunidad parroquial, un cheque por 20 millones de pesos, para financiar la construcción de un velatorio en la parroquia San Matías, de Puente Alto. El cardenal agradeció este generoso aporte, “que va en ayuda de la Zona del Maipo, donde hay urgencia de nuevas capillas, especialmente en el camino a las Vizcachas, donde han aparecido muchas poblaciones y no tenemos ninguna capilla para ofrecerle a la gente la posibilidad de encontrarse con el Señor y crear comunidad”, expresó.
Luego, los presentes compartieron con el pastor en el patio de la parroquia, en cuyo exterior se instalaron dos mesas para entregar los envases vacíos de la campaña Cajas de Navidad. María Dolores Tapia, a cargo de la administración parroquial y organizadora de esta campaña, precisó que “todos los años hacemos una donación a mil 200 familias de nueve parroquias de diversas comunas, como Quinta Normal, Recoleta y Pudahuel”. El jueves o viernes de esta semana se entregarán las cajas en las parroquias, que las distribuyen a las familias más necesitadas. “Es una campaña muy bonita, que nos hace trabajar mucho, pero a mí me agrada”, señaló Dolores.
Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 11-12-2016