Jóvenes y adultos de la parroquia María Madre de la Iglesia recibieron la Confirmación

Jóvenes y adultos de la parroquia María Madre de la Iglesia recibieron la Confirmación

Cientos de familias, amigos, comunidades parroquiales y feligreses repletaron este templo de la Villa Los Peumos, en La Florida, para acompañar a más de 30 jóvenes y adultos que recibieron el sacramento de la Confirmación de manos del Arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, este sábado 10 de diciembre.

Sábado 10 de Diciembre de 2016
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Christopher Valenzuela, de 15 años de edad, avanzó por la nave central junto al resto de los confirmandos y sus padrinos. Recibió el crisma y la imposición de manos del pastor y quedó lleno del Espíritu Santo. Volvió a su puesto, igual que Denisse y los demás, con una vida nueva por delante.

La Confirmación es un sacramento que es parte del Bautismo, que lo completa con la entrega del Espíritu Santo, y para ello se prepararon durante dos años en la parroquia María Madre de la Iglesia, a cargo del padre Bonfilio Henríquez Mora.

Alejandra Bernal, catequista de Confirmación y estudiante de psicopedagogía, señala que los que se confirmaron pertenecen tanto a la sede parroquial como a la capilla Sagrados Estigmas. Dos años de preparación, a cargo de diez animadores, que usaron el libro Caminando en la Fe complementado con la Biblia.

Acerca de esta experiencia señala que "ha sido súper emocionante para mí, que es primera vez que coordino a todo el grupo de animadores. Es muy lindo ver cómo los confirmandos se esfuerzan por saber más de Dios, porque a ellos nadie los obliga a venir, vienen solos". Otros animadores, Katherine y Ángelo, se muestran muy satisfechos de que "el trabajo llega a su fin y da frutos, muy bonito ver que logran confirmarse".

El mayor regalo de la vida: que Dios es nuestro Padre
Durante su homilía, el cardenal Ezzati dijo que hoy la Iglesia se reúne para agradecer a Dios sus dones y pedirle este sacramento, "que viene a confirmar, ratificar el Bautismo ya recibido. La gracia más grande que hemos recibido en la Iglesia es que todos somos hijos e hijas de Dios, marcados por el don del Bautismo, que abre para nosotros el cielo". Sin embargo, reconoció que a lo largo de la vida, "muchas veces nos olvidamos que somos hijos de Dios y vamos caminando por senderos que no son los caminos de la verdad del Evangelio; pero nunca Dios se olvida que nosotros somos sus hijos, aunque nosotros nos olvidemos que Dios es nuestro Padre".

El pastor animó a los jóvenes y adultos que recibieron la Confirmación a construir sus vida sobre la base de esta certeza: "Que Dios siempre tiene su corazón abierto, porque es misericordioso, y siempre que vuelvan a Él desde la miseria del pecado encontrarán las puertas abiertas para acogerlos, perdonarlos y darles nueva vida".

El Arzobispo indicó que no es fácil que un joven se presente auténticamente cristiano, que pueda ser coherente con su fe cristiana. Por eso, les manifestó, "nunca se olviden que para ser auténticos cristianos necesitan siempre de la gracia y de la ayuda de Dios. Por eso, para responder dignamente a ese regalo de Dios de ser sus hijos, quisiera aconsejarles tres pequeños caminos que los ayudarán a creer en la vida como auténticos cristianos: lean constantemente la Palabra de Dios; vivan la vida en comunidad, junto a los sacramentos, que es fundamental para crecer en la fe y, tercero, la oración, no dejen pasar ni un día sin dedicar algunos momentos al silencio orante, para entrar en comunión con Dios".

Terminada la homilía el sucesor de los Apóstoles les impuso las manos en señal de entrega del Espíritu Santo y los ungió con el Santo Crisma.

Cercanía con el pastor
Al final de la misa, el cardenal Ezzati saludo personalmente a prácticamente todos los participantes en la misa, y luego compartió un refrigerio con los recién confirmados, con los que se tomó numerosas fotos.

Denisse, una de los que recibió el sacramento, dijo que fue "una linda experiencia seguir el camino de Dios, he aprendido más cosas, me he divertido también". Por su parte, Christopher señaló que estos dos años fueron "un tiempo para estar con Dios y aprender, me ha ayudado a estar más relajado, porque antes era más loco". Ambos esperan ser animadores el próximo año.

Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 10-12-2016