Cinco mil personas se congregaron para peregrinar este año en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. De todas las parroquias del Decanato San Antonio Abad se hicieron presentes, al igual que movimientos, colegios y congregaciones presentes en el decanato.
A las 16:00 horas con la llegada de la Parroquia San Pablo, este jueves 8 de diciembre, comenzaron a llegar al Coliseo Municipal Antonio Azurmendy Riveros, las parroquias que componen el Decanato San Antonio Abad. En el recinto eran recibidos con música en vivo para encender y preparar el corazón para la fiesta de nuestra madre María, y además para el cierre de la Puerta Santa de este Año Extraordinario de la Misericordia.
Lentamente fueron sumándose parroquias, todas llegando en procesión hasta el punto de encuentro, cada una con sus poleras, pancartas, banderas y diversas expresiones que vestían a los miembros de cada comunidad. El calor era intenso, pero la alegría de celebrar a la madre de nuestro salvador y encontrarse como diócesis era mayor, por lo que en el ambiente se sentía la devoción y el júbilo de los presentes.
Con la llegada de la imagen de la Virgen, acompañada de monseñor Ignacio Ducasse, pastor de nuestra diócesis, rápidamente fueron saliendo las parroquias, iniciando de esta forma el caminar por la Avenida Ramón Picarte hasta el templo Catedral de la diócesis. La procesión podía verse desde la Plaza de la Republica de la ciudad como un gran desfile de colores y cantos.
Una vez reunidos en el centro de la ciudad, frente a la catedral, se realizó una liturgia presidida por el Obispo de Valdivia, quien invito decir “Si” al señor igual como lo hizo María. Luego de esto se procedió a cerrar la Puerta Santa, no sin antes recordar la petición del Santo Padre, a mantener por siempre abierta la puerta de la misericordia en nuestros corazones.
Solemnidad de la Inmaculada Concepción
En todo el mundo Católico celebramos el 8 de diciembre como la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Fue este día en 1854, que el papa Pío IX dio a conocer el dogma de la Inmaculada Concepción por medio de la bula “Ineffabilis Deus”, por la cual María, la madre de Jesucristo nuestro salvador, fue concebida libre de mancha y del pecado original:
"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..." (Bula Ineffabilis Deus)
Finalización del Mes de María
En nuestro país además celebramos la finalización del Mes de María, fiesta que en todo el mundo católico se celebra durante el mes de mayo, asociado al mes de las flores en los países del norte. No es sino hasta 1880, cuando Monseñor Joaquin Larraín Gandarillas, rector del seminario de Santiago, ve que el mes de mayo no tiene el colorido que ofrece en Europa.
En aquel tiempo el papa Pío IX había declarado el dogma de la Inmaculada Concepción, lo que motivo a Don Joaquín a trasladar este mes a noviembre para hacer que este culmine con la solemnidad de la Inmaculada Concepción. Fue Rodolfo Vergara, quien compuso las hermosas oraciones que hasta el día de hoy rezamos al inicio y al final de cada día durante los treinta días del Mes de María.
Fuente: Comunicaciones Valdivia
Valdivia, 09-12-2016