Este templo jubilar fue el último en realizar este rito, enmarcándolo en la celebración de la Inmaculada Concepción.
A pesar del intenso calor, gran cantidad de fieles acompañaron la imagen de la Virgen de La Candlaria, que fue conducida en procesión desde la Catedral hasta su santuario, la tarde de este jueves 8 de diciembre.
Presidiendo la procesión iba el Obispo de Copiapó, Monseñor Celestino Aós, junto al rector del Santuario, el Vicario General, el párroco de la Catedral y los demás párrocos, los bailes religiosos y las comunidades de las parroquias del valle centro, esto es Copiapó, Caldera y Tierra Amarilla.
Tras más de dos horas de recorrido, la procesión llegó hasta el Santuario para celebrar la misa y el rito del cierre de la Puerta Santa.
“Debemos construir el Chile nuevo donde se respete siempre la vida”
En su homilía, el Obispo destacó que “la vida de María la Virgen está dentro del plan de salvación de Dios que se va realizando en el pueblo de Israel, en la humanidad entera”. Agregó que los cristianos “confiamos en la misericordia del Señor, confiamos, aquí junto a la Madre, que seremos reparados, que nuestras heridas serán restañadas, que nuestras manchas serán limpiadas, que nuestros pecados serán perdonados”.
Sobre el cierre de la Puerta Santa del Santuario, que durante el Año de la Misericordia fue uno de los templos jubilares de la diócesis, el Obispo invitó a reflexionar “¿Y qué ha sido el año de la misericordia para mí? ¿Qué he hecho y cómo lo he vivido yo? ¿Y cómo voy a seguir esforzándome por ser misericordioso como el Padre?”. Dijo también que “cada uno de nosotros individualmente y todos nosotros juntos como comunidad católica debemos construir el Chile nuevo donde se respete siempre la vida sin pretender justificar asesinatos como el aborto ni violencia contra las mujeres, ni abusos infantiles ni explotación de inmigrantes, ni corrupción y robos”.
“La puerta de la misericordia de nuestro corazón permanece abierta”
Citando al Papa Francisco, don Celestino agregó: “Termina el Jubileo y se cierra la Puerta Santa. Pero la puerta de la misericordia de nuestro corazón permanece siempre abierta, de par en par…. El camino de la misericordia es el que nos hace encontrar a tantos hermanos y hermanas que tienden la mano esperando que alguien la aferre y poder así caminar juntos”.
Los niños fueron los protagonistas del ofertorio. Tres de los niños que hicieron su primera comunión este día, llevaron al altar la cruz de la Misericordia, y niños de los bailes religiosos se encargaron de entregar al Obispo las obras de misericordia corporales a las que se dedicaron durante el año.
Al final, el Obispo, los sacerdotes y los fieles se dirigieron a la puerta del templo jubilar para el rito del cierre de la última Puerta Santa en la diócesis.
Fuente: Comunicaciones Copiapó
Copiapó, 09-12-2016