Doble fue la jornada de cierre de Puertas Santas que se vivió este domingo 27 de noviembre en la región de Atacama.
La primera de ellas se efectuó en la comuna de Vallenar, donde la comunidad se reunió por la mañana en el paseo rivereño, a un costado de Río Huasco, desde distintas comunidades, pastorales y colegios del Valle Sur de la Diócesis de Copiapó.
Cerca de 350 personas realizaron una peregrinación por las calles de la ciudad, bajo un abrasador sol, lo que no impidió que la alegría, la oración y los cantos de alabanza fueran contagiando a su paso a los habitantes de la zona. La caminata llegó hasta el templo de la Parroquia San Ambrosio, donde la comunidad participó de la Eucaristía, presidida por el Obispo, Mons. Celestino Aós, acompañados de sacerdotes y diáconos.
Don Celestino, en la parte final de la misa, procedió a realizar el signo de cierre de la Puerta Santa, indicando que esto no significaba "el fin de nuestra actitud de misericordia en nuestra vida diaria, sino muy por el contrario, ya que desde ese momento de cierre, se debía abrir nuestro corazón a ser misericordiosos como el Padre, siempre".
El párroco de San Ambrosio, padre Mario Campillay, Vicario del valle, calificó la fiesta vivida "como muy familiar, llena de gozo, alegría y fuerza de Dios", señalando que este tiempo “nos lleva a generar una vida nueva, un estilo nuevo y diferente de atender a nuestra comunidades, mayor servicio, encuentro con la Palabra, llevando esperanza a los enfermos, y acompañando al que está sin trabajo”.
Una vez finalizado este cierre de puerta santa, el Obispo se trasladó hasta la comuna de Diego de Almagro, donde la comunidad se reunió desde las 19:00 horas, en la Parroquia Espíritu Santo. Cerca de 200 personas, junto al párroco, el Padre Enrique Balzán, participaron de la eucaristía, y donde don Celestino también hizo un llamado a los fieles a "dar sentido permanente a la Misericordia, donde no exista hipocresía, ni enemistades en la propia comunidad cristiana".
El padre Enrique al realizar un análisis del Año Jubilar indicó que fue “intenso”. Mencionó que las comunidades de Diego de Almagro y de El Salvador decidieron visitar la puerta santa en el Santuario de La Candelaria, en Copiapó, con la intensión de “vivir la peregrinación en conjunto” y a su vez, recibieron a los peregrinos que llegaron a esta puerta santa desde otras localidades.
En el cierre de esta puerta santa don Celestino reforzó la idea de ser misericordiosos, "así como el Padre Dios es con nosotros, en su infinita bondad".
La celebración finalizó con un ágape, donde se compartió alegremente.
Texto y fotos: Mario Huerta, Comunicaciones diócesis de Copiapó
Diego de Almagro, 30-11-2016