Capellán de Gendarmería de Copiapó celebra acción de Gracias por aniversario de la institución
Misa en la Catedral se celebró este viernes 25 de noviembre.
Para dar gracias por un nuevo aniversario de Gendarmería, representantes de la institución se reunieron en la Catedral de Copiapó, en la celebración de la eucaristía, presidida por el capellán católico, P. Rodrigo Herrera.
Iglesia en el seno de las cárceles
En su homilía, el sacerdote destacó que "aunque el Estado de Chile se separó de la Iglesia Católica en el año 1925 generando la independencia institucional, nosotros como Iglesia, ¡nunca! nos hemos separado del Estado y siempre colaboraremos con su responsabilidad con la ciudadanía, crear una sociedad de desarrollo y progreso donde el ser humano y su dignidad es un valor fundamental". También agradeció la inserción de la Iglesia "en el seno de las cárceles, acompañando la vida de las personas privadas de libertad... llevando consuelo y compasión a ambientes de dolor y violencia, desde nuestra seguimiento de Jesús, la vida del Resucitado, porque tenemos la convicción que donde se anuncia a Jesús y sus mensaje de salvación, la vida florece y se hace más humana, justa, fraterna y solidaria".
Gendarmes: dolores, penas y alegrías, que se esconden detrás del uniforme verde boldo
El P. Rodrigo también se refirió a la labor de los gendarmes, "muchas veces marcados por la distancia de sus seres queridos, la ausencia de sus familias, trabajo que se ejerce en un lugar de violencia, porque la cárcel nos violenta a todos, hay violencia de gendarmes a internos, de internos a gendarmes, un sistema que nos violenta también, cuando nuestras autoridades no miran al trabajador como persona con dignidad, sujeto de deberes y derechos, sino como una ficha de un rompecabezas, un juego que termina por deshumanizar la vida de aquel que trabaja para llevar el pan a su hogar y asegurar el bienestar de su persona y de los suyos. En fin, dolores, penas y alegrías, que se esconden detrás del uniforme verde boldo".
En su rol de capellán, el P. Rodrigo quiso orar por toda la institución, desde los que ejercen las jefaturas hasta los subordinados, para construir "una institución más humanizadora y justa, trasparente y honesta"
"Padre, perdónalos..."
El P. Rodrigo citó el evangelio, señalando la cruz como muestra de amor y salvación. "Dios no quita nada, -dijo-, Dios lo da todo, en Jesús nos dio la vida, y vida en abundancia. Que esta vida que nos ofrece Jesús sea para nosotros no solo la seguridad de la vida eterna, el paraíso, sino que esta vida, haga fructífero nuestro trabajo, servicio y misión".
Fuente: Comunicaciones Copiapó
Copiapó, 25-11-2016