En el contexto del Año de la Misericordia este domingo 13 de noviembre, la comunidad parroquial de la zona norte, Santos Apóstoles, realizó la cuarta y última peregrinación hasta la Puerta Santa del Santuario de Santa Teresita de los Andes.
Fue un paseo familiar. Mesas, sillas, frazadas. Todo servía. Es que la tradición de la parroquia Santos Apóstoles en Recoleta es así. Año tras año, cada mes de noviembre decenas de familias llegan hasta Auco para compartir un día recreativo y de reflexión.
Sin embargo, este año el paseo fue especial. Junto con sus capillas Emmanuel, San Jorge y Nuestra Señora de las Nieves, aprovecharon la ocasión para peregrinar y pasar por la Puerta Santa.
Así, más de 230 personas se dieron cita muy temprano en la parroquia para partir en los buses dispuestos y ser peregrinos caminantes al Santuario de Auco y recibir la Indulgencia Plenaria, visitar la cripta de Santa Teresita de Jesús y tener la oportunidad de pedir una gracia.
Antes de comenzar, vino el rezo del Ángelus a la Virgen del Carmen, patrona de nuestro país, para dar paso a una solemne misa presidida por el párroco Jaime Ortiz de Lazcano, acompañado del Vicario parroquia, Pedro Rubilar, donde a la luz del evangelio de Lucas, los asistentes entraban en comunión con la peregrinación.
En su homilía, el padre Jaime, señaló que “en la vida diaria no es nada fácil. Sentimos que la presencia de Dios muchas veces es lejano, pero hay que revertir eso y hay que utilizar los instrumentos de la fe, dados por nuestra madre la Iglesia”, donde relevó la importancia de participar de la misa dominical, las festividades más importantes, dedicar todos los días por lo menos diez minutos para la oración, leer la palabra de Dios, conocer el evangelio, practicar la generosidad y ser realmente desprendidos con el dinero.
“Con estas poquitas cosas, la vida nos cambiaria. El Señor nos tiene la mano tendida ¿por qué no la tomas?”, dijo al concluir, preguntando a los presentes: “¿Estamos dispuestos entonces a tomar la mano de Jesús?”. Y el templo repleto de gente respondió que sí.
Después de la celebración de la santa misa, los peregrinos visitaron la cripta y pudieron pedir una gracia a Santa Teresita de Jesús. Además recibieron el sacramento de la Reconciliación a través de la confesión y finalizaron con una tarde llena de entretención y picnic, que los peregrinos agradecieron bastante.
Fuente: Comunicadores parroquiales / Karina Velarde L.
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Santiago, 14-11-2016