Bendicen nueva capilla Nuestra Señora del Huerto en Til Til, construida gracias a donación de Alejandro Silva Bascuñán
El fallecido abogado Alejandro Silva Bascuñán dejó en herencia nueve mil millones de pesos al Arzobispado de Santiago, dinero que pidió destinar a la reparación de iglesias y proyectos educacionales, entre ellos, la construcción del templo que llevaba postergado hace más de 30 años.
En 2013 se abrió el testamento y fue en enero de 2014 que se dio a conocer el bondadoso aporte, el que este domingo vio sus primeros frutos: la bendición de la nueva capilla en la comuna de Til Til que pasó de tener una capacidad para 80 personas a 320, además de nuevas salas de reuniones, cocina, baños y sacristía, entre otras instalaciones.
El
arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, en su homilía, señaló:
“Esta tarde es una tarde de fiesta, de alegría. El día de hoy el Señor les regala su casa como nuestra casa, porque nos ha permitido levantar esta casa de Dios, para que se convierta en el espacio de vida de fe, en la vida de familia, de los seguidores de Jesús”.
Además, rememoró lo que ha sido parte de la historia del lugar:
“Recuerdo que hace unos 15 años atrás vine por primera vez a su comunidad y celebré el sacramento de la confirmación en una humilde capilla que, sin embargo, era el signo del amor de Dios y el signo de la fraternidad de quienes siguen a Jesús como Señor, Maestro, Guía y Salvador. Hoy tenemos el gozo, la alegría, de poder ofrecer al Señor y a esta comunidad cristiana este templo nuevo y hermoso, pensado y construido con mucho amor y cariño. Cuántos y cuántas de ustedes han puesto en esta obra su corazón, su fe, su amor al Señor y a la comunidad”.
Finalizó dando gracias al aporte de la comunidad y de la donación que hizo posible la nueva capilla:
“Dios nunca abandona a sus hijos, Dios siempre nos prepara un lugar donde poder conocerlo más, amarlo más, donde escuchar la palabra Divina, donde poder construir comunidad, y donde aprender cómo vivir como hermanos a lo largo de toda la semana y a lo largo de todos los días de nuestra vida. Gracias Señor porque has sido bueno con tu tierra”.
Después de la proclamación de la palabra de Dios, el arzobispo de Santiago realizó la consagración del altar, invitando a los feligreses a acercarse a besar el espacio sagrado, oportunidad donde los asistentes depositaron reliquias de distintos santos.
En la consagración, el
cardenal dijo:
“Que tus fieles, reunidos en este altar, celebren el memorial de la Pascua y se fortalezcan con la palabra y el pueblo de Cristo. Que resuene aquí la alabanza luminosa que aglomera las voces de los ángeles y de los hombres, y que suba hasta aquí la plegaria por la salvación del mundo”.
Tras la Eucaristía, los participantes realizaron una pequeña celebración junto con el obispo y la comunidad.
Fuente: Comunicaciones Santiago
Santiago, 07-11-2016