Capilla chillaneja recuerda presencia del santo chileno

Emplazada sobre terreno donde inició su noviciado

Capilla chillaneja recuerda presencia del santo chileno

La capilla, de nombre Padre Hurtado, fue objeto de un hermoseamiento, la creación de un mural y la colocación de una placa que recuerda el paso del Santo Chileno en su etapa de novicio jesuita.

Viernes 28 de Octubre de 2005
Hay quienes piensan que "todo lugar donde alguna vez vivió un santo, merece transformarse en un punto de peregrinación". En Chillán, tenemos la Capilla Padre Hurtado, pequeña y humilde en su fachada, pero de un valor histórico y espiritual incalculable, ya que está emplazada sobre el mismo terreno donde otrora estuviera el Noviciado de los Padres Jesuitas y viviera el inicio de su formación sacerdotal el segundo Santo Chileno (sector de la Avenida O`Higgins, desde la esquina de la Avenida Collín en orientación al sur).

Una capilla perteneciente a la Parroquia San Vicente de Paul de Chillán que por estos días fue objeto de un hermoseamiento, la creación de un mural que luce a un costado de su exterior, y la colocación de una placa recordatoria del paso de San Alberto Hurtado por dicho lugar.

Historia del lugar

Si bien el lugar donde actualmente está emplazada la Capilla Padre Hurtado, según historiadores y los testimonios de quienes estuvieron allí, no corresponde con exactitud al punto donde fue levantada la construcción del noviciado, sí estaría ubicada a unos cuantos metros dentro del mismo terreno, donde había edificaciones menores.

De acuerdo a los antecedentes que se tienen, el Noviciado de los Padres Jesuita de Chillán se ubicó en la intersección de Avenida Bernardo O`Higgins con Avenida Carlos Collín. El terreno sobre el cual estaba asentado ocupaba una extensión de 8 cuadras (unas 12,6 hectáreas), que comprendía un enorme caserón, una Iglesia, un huerto, una viña, edificaciones menores y un cementerio.

El edificio del noviciado era de adobes y madera en forma de E, inmenso, de dos pisos, con grandes galerías de vidrios en sus costados, orientado de norte a sur con su entrada principal por la Avenida O`Higgins. En el centro del patio existía una gruta de Lourdes, a los costados se ubicaba una capilla de regulares proporciones, la Escuela Apostólica, un gimnasio cerrado, carpintería, etc.

Dichas construcciones existieron hasta el 24 de enero de 1939, cuando el terremoto que azotó Chillán las convirtió en ruinas. Este hecho, motivó la visita del Padre Hurtado al lugar como rescatista.

Urgían los trabajos de construcción del nuevo Noviciado, siendo el Padre Hurtado uno de los que posteriormente más apuró sus trabajos. A la vez, en forma personal se hizo cargo del loteo y venta de parte del terreno que ocupó el Noviciado destruido en Chillán, ayudado en dicha tarea por el padre Braulio Muñoz.

Lo que se conservó para la Congregación, actualmente pertenece a la Iglesia Diocesana. Es así como hoy ocupa dicho terreno la Casa de Ejercicios Tabor, y la Congregación de Religiosas del Buen Pastor (actualmente a cargo del cuidado de la Capilla Padre Hurtado).

El resto la propiedad fue vendida a particulares, los que construyeron allí sus residencias, muchas de las cuales se conservan hasta hoy. Asimismo, en la actualidad, existe una calle de nombre “Jesuitas”, que delimita el punto donde se inició el loteo realizado.

Fuente: Comunicaciones Chillán
Chillán, 28-10-2005