El Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago de Chile y Presidente del CELAM, fue elegido Moderador de uno de los grupos de trabajo del Sínodo de Obispos.
La adoración de la Eucaristía está siendo uno de los temas más tratados en el Sínodo de los Obispos que se celebra hasta el 23 de octubre en el Vaticano, ofreciendo experiencias procedentes de varios puntos del planeta.
Los mismos obispos participantes han detectado la necesidad de tener ellos mismos momentos de adoración eucarística. Durante una hora en la mañana y una hora en la tarde, en una capilla del edificio del Aula del Sínodo se expone el santísimo a la adoración de los participantes. Además, el 17 de octubre habrá un acto de adoración conjunta.
Según el obispo de Lourdes y Tarbes, monseñor Jacques Perrier, la adoración eucarística ha sido un auténtico «descubrimiento» (ni siquiera un redescubrimiento) para muchos jóvenes católicos franceses, como lo demostraron los que participaron en las Jornadas Mundiales de la Juventud en Colonia
El prelado reconoció que la adoración, si no es bien entendida, podría comprender algunos «riesgos»: vivir la fe de modo «individualista y poco eclesial»; no saber expresar la fe, pues la adoración se realiza en ausencia de palabras; «descuidar los demás modos de la presencia, reales aunque distintos, de Cristo resucitado», en los hermanos, en los pobres, etc.
Ahora bien, monseñor Perrier subrayó en su intervención que el éxito de la adoración entre los jóvenes se puede explicar porque «no pueden vivir sin imágenes» y señaló que la adoración tiene «la inmensa ventaja de ser vivida como un cara a cara», evitando así que el cristiano caiga en «la trampa de la introspección».
En México la adoración eucarística tiene un seguimiento fuerte, tal y como afirmó el obispo José Guadalupe Martín Rábago, obispo de León y presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana. En su intervención reveló que «la adoración nocturna sigue viva, pero sorteando muchas dificultades como resultado de la secularización de las costumbres». En México hay más de 4 millones de adores nocturnos.
Según monseñor Martín Rábago, «urge lograr una renovación de la Adoración Nocturna que, respetando su estilo, le permita integrar esquemas de oración más adaptados a la sensibilidad espiritual de nuestro tiempo».
En representación de Vietnam, monseñor PierreTrân Dinh Tu, obispo de Phú Cuong, expuso que en su país «se pide a las parroquias que construyan salas de adoración fuera de la iglesia y organicen adoraciones permanentes durante varias horas al día. Ya hay muchas parroquias que siguen esa práctica».
Antes de ayer dos obispos indios ilustraron también como la práctica de la adoración nocturna, especialmente en familia, está en auge. En particular el cardenal Ivan Dias, arzobispo de Bombay, explicó que la adoración eucarística se ha convertido en un medio para que se acerquen a la Iglesia hindúes y protestantes.
Según contó el informador del Sínodo para los periodistas de habla inglesa, el padre John Bartunek, L.C., en la sesión de ayer de preguntas libres un obispo recordó la importancia de la adoración también en los monasterios femeninos y agradeció la vida contemplativa.
Cardenal Errázuriz entre los moderadores
El Arzobispo de Santiago de Chile y Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), Cardenal Francisco Javier Errázuriz, fue elegido moderador de uno de los grupos de trabajo del Sínodo.
El Secretario General del Sínodo de los Obispos, el arzobispo Nikola Eterovic, leyó este miércoles en el Aula del Sínodo la lista de los moderadores y relatores de los círculos menores, elegidos en la primera sesión de ese mismo día.
Los primeros moderarán el trabajo por grupos lingüísticos en el Sínodo y referirán sobre sus «proposiciones» a la asamblea general.
El Cardenal Errázuriz será el moderador del Grupo Español C. Los moderadores de los otros dos grupos de habla hispana serán el Cardenal Darío Castrillón Hoyos, prefecto de la Congregación para el Clero, y el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, S.I., Arzobispo de Buenos Aires, Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Argentina.
El Papa da más representatividad cultural a la comisión que redactará el mensaje del Sínodo
Benedicto XVI ha nombrado personalmente a dos miembros de la Comisión para la redacción final del mensaje del Sínodo con el objetivo de hacerla más representativa culturalmente.
Entre los miembros de esta comisión elegidos por los padres sinodales, ninguno era de lengua española. Por este motivo, el Papa ha nombrado al cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima.
No había tampoco un representante del mundo eslavo, motivo por el cual ha nombrado a monseñor Djura Dzudzar, exarca apostólico de Serbia y Montenegro para los católicos de rito bizantino.
Previamente a la votación en el Sínodo de los miembros de la comisión, la Santa Sede había nombrado como presidente de la misma al cardenal Marc Ouellet, P.S.S., Arzobispo de Québec (Canadá) y como vicepresidente a monseñor Salvatore Fisichella, obispo uxiliar de Roma, rector magnífico de la Pontificia Universidad Lateranense (Italia).
Como Zenit informaba este miércoles, los miembros elegidos para esta comisión por votación electrónica representan diferentes sensibilidades eclesiales y continentes.
En representación de Asia, ha sido elegido el cardenal Ivan Dias, arzobispo de Bombay (India), en representación de América, el cardenal Claudio Hummes, arzobispo de Sao Paulo (Brasil), en representación de África, monseñor Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kisangani (República D. Congo), y en representación de Europa, monseñor Bruno Forte, arzobispo de Chieti-Vasto (Italia).
La comisión tiene también un representante de las Iglesias de Oriente, el cardenal Nasrallah Sfeir, patriarca de Antioquía de los Maronitas (Líbano), un representante de la Curia romana, el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y un representantes de los superiores de congregaciones religiosas, el padre Peter-Hans Kolvenbach, prepósito general de la Compañía de Jesús.
El «mensaje final será sometido al voto de la asamblea general. No recoge las «proposiciones» del Sínodo, éstas forman la base para que el Papa escriba la «exhortación apostólica post-sinodal» cuya redacción requiere en general al menos un año.
Fuente: Zenit.org
Vaticano, 06-10-2005