El hermano Roger, de 90 años, padre fundador y prior de la comunidad ecuménica de Taizé (centro-este de Francia), murió apuñalado durante la oración vespertina del martes por una mujer rumana de 36 años que fue detenida de inmediato.

Sin esconder la emoción, el Papa Benedicto XVI pronunció este miércoles, al final de la audiencia general, unas palabras espontáneas para manifestar su dolor por el asesinato del fundador de la Comunidad de Taizé, Frère Roger Schutz, a los 90 años, quien ya «está en las manos de la bondad eterna».
Al dirigirse a los peregrinos congregados en el patio de la residencia pontificia de Castel Gandolfo, al final del encuentro, el Papa confesó que en esa mañana había recibido «una noticia muy triste, dramática»: la muerte de Frère Roger provocada a cuchilladas por una mujer rumana, de 36 años, aparentemente desequilibrada.
«Esta noticia me ha afectado todavía más porque precisamente ayer recibí una carta de Frère Roger muy conmovedora, muy cariñosa. En ella, escribe que en el fondo de su corazón quiere decirme que “estamos en comunión con usted y con los que se han reunido en Colonia”», reveló el Papa.
El cardenal Joseph Ratzinger conocía desde hace tiempo a Frère Roger. En las exequias de Juan Pablo II, el decano del Colegio cardenalicio sorprendió al mundo entero al acercarse a darle la comunión, pues se encontraba en silla de ruedas.
En su carta, el fundador de la Comunidad ecuménica explicaba al nuevo Papa que «a causa de sus condiciones de salud, por desgracia no habría podido venir personalmente a Colonia, pero que habría estado presente espiritualmente junto a sus hermanos».
La misiva escrita en francés, como reveló Benedicto XVI, manifestaba «el deseo de venir cuanto antes a Roma para encontrarse conmigo y para decirme que “nuestra Comunidad de Taizé quiere caminar en comunión con el Santo Padre”».
La carta concluía con estas palabras escritas de puño y letra. «Santo Padre, le aseguro mis sentimientos de profunda comunión. Frère Roger de Taizé».
«En este momento de tristeza, sólo podemos encomendar a la bondad del Señor el alma de este fiel servidor suyo», afirmó el obispo de Roma.
«Frère Schutz está en las manos de la bondad eterna, del amor eterno, ha llegado a la alegría eterna --aseguró--. Nos invita y exhorta a ser fieles trabajadores en la Viña del Señor, también en situaciones tristes, seguros de que el Señor nos acompaña y nos da su alegría».
La muerte de un hombre santo
El drama se produjo en Taizé hacia las 20h45 locales (18h45 GMT) cuando unos 2.500 jóvenes de diferentes nacionalidades asistían a la tradicional oración vespertina en la iglesia de la Reconciliación.
"La mujer que lo agredió logró introducirse en medio del coro de los hermanos y avanzó hacia él, pero no la vimos porque estábamos de espaldas; oímos un grito, nos dimos la vuelta, ya estaba hecho", declaró el hermano Emile, portavoz de la comunidad, contactado por teléfono por la AFP.
"El hermano Roger se quedó sentado, nos acercamos a él y comprendimos que estaba herido de gravedad cuando vimos la sangre, después logramos transportarlo hasta la casa", explicó, profundamente emocionado.
"Había un médico en la asamblea y acudió el médico local, pero era demasiado tarde, la herida era demasiado importante y falleció a las 21h00 (19h00 GMT)", añadió.
El hermano Emile precisó que el hermano Roger fue alcanzado en la garganta, pero según los gendarmes también fue herido en la espalda.
La presunta autora de la agresión, rumana según la gendarmería, fue inmovilizada rápidamente por testigos del drama sin oponer resistencia.
Protestante, diplomado en teología, Roger Schutz consagró su vida a la reconciliación entre los cristianos. Llegó a Taizé, localidad situada cerca de Cluny, en agosto de 1940, cuando tenía 25 años, con el proyecto de fundar una comunidad monástica.
El hermano Roger planeaba dejar sus funciones de prior este año debido a su avanzada edad, según una fuente cercana a la comunidad. Estos últimos tiempos estaba muy cansado y se desplazaba a menudo en silla de ruedas.
El hermano Alois, un católico alemán de 51 años, sucederá al hermano Roger, según se indicó en la comunidad.
"El hermano Alois fue designado por el hermano Roger, que lo hizo saber hace ocho años, de conformidad con la regla de la comunidad por la que el prior, que es responsable de nuestro grupo, designa a su sucesor", declaró el hermano Emile.
Llegado como un joven más a Taizé, el hermano Alois se hizo miembro de la comunidad hace 32 años. "Ha viajado mucho para Taizé por los países del Este", añadió.
"Estaba en las Jornadas Mundiales de la Juventud para dirigir oraciones. En cuanto tuvo la triste noticia de la muerte del hermano Roger, emprendió viaje por carretera. Esto debería tranquilizar a los jóvenes de Taizé, que son 2.500 actualmente", precisó el hermano Emile.
Los jóvenes llaman "el Arcángel" al hermano Alois porque todo le maravilla, según una permanente de la comunidad.
Después del drama, los religiosos permanecían con los jóvenes para hablar y orar con ellos hasta bien entrada la noche.
Taizé cuenta hoy en día un centenar de hermanos de varias confesiones cristianas y provenientes de unos 30 países. La comunidad acoge todos los años a decenas de miles de jóvenes para periodos de puesta en común y oración.
El hermano Roger, que recibió el premio UNESCO de la Educación para la Paz en 1988, escribió numerosas obras de oraciones y reflexión en las que invitaba siempre a los jóvenes a la confianza y el compromiso.
Las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Colonia recibieron "con consternación" la noticia del asesinato del hermano Roger, indicó un comunicado de las JMJ.
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Fuente: Zenit.org - France Presse
, 17-08-2005