Con el corazón puesto en Colonia

Chile se traslada a la sede de la Jornada Mundial

Con el corazón puesto en Colonia

La delegación chilena en pleno se reunió para celebrar la Eucaristía en un estadio en la localidad de Mannheim antes de partir rumbo a la ciudad de Colonia al encuentro con el Papa.

Martes 16 de Agosto de 2005
Los más de dos mil chilenos presentes en la XX Jornada Mundial de la Juventud tuvieron una pequeña muestra de lo que vivirán desde el 16 de agosto en la ciudad de Colonia. Como una manera de despedirse de su visita a la Arquidiócesis de Friburgo, la delegación chilena en pleno participó de una Eucaristía en la localidad de Mannheim, al sur de Alemania. Junto a quince mil peregrinos provenientes de Polonia, Ruanda, Francia, Panamá y México, los chilenos compartieron el canto y la oración durante la festividad religiosa de la Asunción de la Virgen.

La misa estuvo presidida por el Arzobispo de Friburgo, Monseñor Robert Zollitsch. El Arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, -en conjunto con el Arzobispo de Madrid- Antonio María Rouco Varela, fueron los dos Cardenales presentes. Monseñor Errázuriz resaltó la alegría y gratitud con las familias alemanas de los peregrinos chilenos asistentes. El símbolo más notable de la acogida, puntualizó el Cardenal, fue el regalo de una nueva silla de ruedas eléctrica que hizo una familia alemana del joven discapacitado, Cristián Suárez. Respecto a los agitados días que se avecinan en Colonia, agregó, “ahora viene el Papa, hay 35 chilenos que irán en el barco del continente americano que lo escoltará por el Rhin, hay un chileno también que va a comer con él…sin lugar a dudas que se toma en serio a nuestro país”.

La delegación patria, al término de la Eucaristía, desplegó una gran bandera chilena y resonaron fuertes los gritos del “cehacheí”. Por la tarde decenas de buses partieron rumbo a Colonia, Bonn y Düsseldorf llevando los distintos grupos de peregrinos presentes en la Arquidiócesis de Friburgo. Ellos se unirán a las delegaciones de los 5 continentes distribuidas en toda Alemania para ser acogidas en las parroquias en una celebración mariana, a la espera del inicio oficial de la XX Jornada Mundial de la Juventud este martes 16 de agosto.

El primer gesto oficial de la acogida de la Jornada Mundial de la Juventud será “Te presento mi ciudad”. Luego de una oración matutina en las parroquias, más de 200 guías entre las 10:00 y las 16:00 horas invitarán a conocer las ciudades de Colonia, Bonn y Düsseldorf, a través del programa “Culture in the city”. Monumentos culturales e históricos de estas tres ciudades volverán a revivir en los ojos de miles de jóvenes provenientes de todo el mundo, donde la justicia, la paz, la preservación del medio ambiente y el ecumenismo serán el puntal del inicio de este nuevo encuentro mundial.

Recuadro

Quedaron los lazos


Daniel Vega viene de Hualpén, Talcahuano. Para él llegar a Alemania y participar en la XX Jornada Mundial de la Juventud ha sido una hazaña que no alcanza a creer aún. “Tenemos mucho ánimo. Estamos ansiosos por llegar a Colonia”. Cuenta que la despedida con sus familias fue muy emotiva. “Al principio no nos entendían, pero después de unos días nos comunicábamos perfectamente mediante señas y algunas palabras”. Agrega, “me dio pena dejar mi familia alemana porque habíamos creado lazos súper bonitos con la gente”. Después de esta despedida queda el Internet para seguir cultivando los vínculos, “Internet nos va a ayudar caleta, es la máquina del cariño”.

Renovados bríos para la Iglesia alemana

El Hermano José María Gollarrola es español, pero vive en Santiago, ya que es religioso de los Legionarios de Cristo. Durante la XX Jornada Mundial de la Juventud acompaña a la delegación chilena y ante la partida de los jóvenes a Colonia hace una evaluación de los días vividos en el sur de Alemania, “ha sido un tiempo de intercambio cultural y, sobre todo, de fe con las familias. Hemos estado conviviendo y realmente ha sido un momento de fraternidad universal. A nosotros nos ha servido para abrir la mente a otras partes de la Iglesia y del mundo en este momento delicado de la Iglesia”. Consultarle respecto a su ánimo para llegar a Colonia señala que está muy ilusionado de llegar a la ciudad “por compartir esta vivencia con jóvenes católicos de todo el mundo y sobre todo, con el Papa para apoyarle en este momento de la Iglesia y del mundo. Creo que es un momento importante para que la Iglesia alemana pueda, si Dios quiere, renovarse y rejuvenecerse. Creo que ese es un aporte indudable y necesario de América a Europa”.


Fuente: Comunicaciones Colonia 2005.


Mannheim, 16-08-2005