Benedicto XVI impuso el palio a Arzobispo de Antofagasta

Benedicto XVI impuso el palio a Arzobispo de Antofagasta

Mons. Pablo Lizama se emocionó cuando el Santo Padre hizo memoria de su paso por la ciudad de Antofagasta en 1988.

 
Miércoles 29 de Junio de 2005
Este miércoles, en la celebración eucarística de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, el Papa Benedicto XVI impuso el palio al Arzobispo de Antofagasta, Mons. Pablo Lizama Riquelme, junto a otros 32 arzobispos metropolitanos nombrados en el último año.

El Papa Papa Benedicto XVI recordó su paso por Antofagasta cuando le correspondió imponer el palio a Mons. Pablo Lizama. El arzobispo de Antofagasta se impresionó cuando el Santo Padre hizo memoria de su paso por la ciudad porteña en 1988.

"¿Antofagasta? Yo conozco esa ciudad, yo he estado allá", le expresó Su Santidad a Mons. Lizama. El Arzobispo afirmó que el Santo Padre tiene a la ciudad nortina en su corazón, y también a las diócesis vecinas, particularmente a las que han sufrido recientemente con más fuerza el impacto del terremoto.

"El Papa nos bendijo, nos animó y nos pidió ser buenos pastores. En eso pondremos todo nuestro empeño", señaló Mons. Lizama.

El palio

Los arzobispos llevan esta banda blanca de lana sobre los hombros en representación del Buen Pastor que lleva a hombros el cordero hasta dar la vida, como lo recuerdan las seis cruces negras bordadas en el palio.

La lana de la que están hechos los palios, procede de corderos criados por monjes trapenses de la comunidad de las Tres Fuentes (en las afueras de Roma). Tras la bendición del Papa el día de santa Inés (21 de enero), los corderos son criados por las religiosas benedictinas de la comunidad romana de Santa Cecilia.

El Martes Santo los corderos son trasquilados y la lana, preparada por las religiosas, es utilizada para la confección del palio.

El palio es un símbolo de autoridad y manifiesta una particular unión con el obispo de Roma.

Palabras del Santo Padre

Durante su homilía, el Papa Benedicto XVI sostuvo que “con la unidad, así como con la apostolicidad, está unido el servicio petrino, que reúne visiblemente a la Iglesia en todas las partes y en todos los tiempos, defendiendo de esta manera a cada uno de nosotros para que no resbalemos en falsas autonomías, que demasiado fácilmente se transforman en internos particularismos de la Iglesia y pueden comprometer de esta forma su interna independencia”.

El Santo Padre ha reflexionado en su homilía sobre las características de la Iglesia: una, santa, católica y apostólica, teniendo presentes los textos de la liturgia de la Palabra, con referencias explícitas a los santos Pedro y Pablo. “Es ante todo, ha dicho Benedicto XVI, una fiesta de la catolicidad El signo de Pentecostés – la nueva comunidad que habla en todas las lenguas y une a todos los pueblos en un único pueblo, en una familia de Dios – se ha convertido en realidad”. Catolicidad no expresa sólo una dimensión horizontal, la reunión de muchas personas en la unidad; expresa también una dimensión vertical: solamente dirigiendo la mirada al Señor, solamente abriéndonos a Él podemos convertirnos verdaderamente en una sola cosa.

“Catolicidad significa universalidad – multiplicidad que se convierte en unidad; unidad que permanece en multiplicidad”, ha proseguido diciendo Benedicto XVI. De la palabra de Pablo sobre la universalidad de la Iglesia hemos visto ya que forma parte de esta unidad la capacidad de los pueblos de superarse a sí mismos, para mirar hacia el único Dios. Diversas son las lenguas según las regiones, pero única y misma es la fuerza de la tradición.

“La unidad de los hombres en su multiplicidad ha sido posible porque Dios, este único Dios del cielo y de la tierra, se nos ha mostrado; porque la verdad esencial sobre nuestra vida, sobre lo nuestro ¿de dónde? Y ¿hacia dónde?, se ha hecho visible cuando Él se ha mostrado a nosotros y en Jesucristo nos ha hecho ver su rostro, a sí mismo”.

Seguidamente Benedicto XVI ha aludido al Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica que ayer entregó a la Iglesia para la transmisión de la fe. Y ha advertido después de señalar algunas características del compendio, que éste, no se puede leer como una novela. Hay que meditarlo con calma en sus partes singulares y permitir que su contenido, a través de las imágenes, penetre en el alma. Y el Papa, espera que se acoja de esta manera y que se pueda convertir en una buena guía para la transmisión de la fe.

De nuevo el Papa se ha detenido en la catolicidad y en la unidad de la Iglesia manifestando que estas dos características van juntas. El hecho de que las dos dimensiones se hacen visibles para nosotros en las figuras de los santos Apóstoles, nos indica ya la característica sucesiva de la Iglesia: ella es apostólica.

“La Iglesia es apostólica, porque confiesa la fe de los Apóstoles y trata de vivirla. Existe una unicidad que caracteriza a los Doce llamados por el Señor, pero existe al mismo tiempo una continuidad en la misión apostólica. San Pedro en su primera carta nos ha calificado como “presbítero” con los presbíteros a los que escribe”. Y con ello ha expresado el principio de la sucesión apostólica: el mismo misterio que él había recibido del Señor ahora continúa en la Iglesia gracias a la ordenación sacerdotal”.

El palio es expresión de nuestra misión apostólica. Es expresión de nuestra comunión, que en el ministerio petrino tiene su garantía visible. Con la unidad, así como con la apostolicidad, está unido el servicio petrino, que reúne visiblemente a la Iglesia en todas las partes y en todos los tiempos, ha recordado el Papa y ha advertido Benedicto XVI manifestando que de esta manera se nos defiende a cada uno de nosotros de resbalar en falsas autonomías, que demasiado fácilmente se transforman en internos particularismos de la Iglesia y pueden comprometer de esta forma su interna independencia”.

Benedicto XVI ha finalizado su homilía recordando que el Evangelio de hoy nos habla de la confesión de san Pedro del que ha dado inicio la Iglesia: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo”. Y seguidamente se ha detenido en la característica de la Iglesia como santa. La confesión de Pedro a favor de Cristo, que él declara el Santo de Dios, está en el contexto del discurso eucarístico, en el que Jesús anuncia el Gran Día de la Reconciliación mediante la ofrenda de si mismo en sacrificio.


Arzobispos que recibieron el Palio

Los nuevos metropolitanos nombrados en el último año que recibieron el palio son:

Cardenal Angelo Sodano, nuevo decano del Colegio cardenalicio.

Monseñor Jaume Pujol Balcells, arzobispo de Tarragona (España).

Monseñor Bernard Blasius Moras, arzobispo de Bangalore (La India).

Monseñor Bruno Forte, arzobispo de Chieti-Vasto (Italia).

Monseñor José Octavio Ruiz Arenas, arzobispo de Villavicencio (Colombia).

Monseñor Santiago García Aracil, arzobispo de Merida-Badajoz (España).

Monseñor Pedro Ricardo Barreto Jimeno, S.I., arzobispo de Huancayo (Perú).

Monseñor Paolo Mario Virgilio Atzei, O.F.M. Conv., arzobispo de Sassari (Italia).

Monseñor Liborius Ndumbukuti Nashenda, O.M.I. arzobispo de Windhoek (Namibia).

Monseñor Anuar Battisti, arzobispo de Maringa (Brasil).

Monseñor Ruggero Franceschini, O.F.M. Cap., arzobispo de lzmir (Turquía).

Monseñor Orani João Tempesta, O. Cist., arzobispo de Belém do Para (Brasil).

Monseñor Pablo Lizama Riquelme, arzobispo de Antofagasta (Chile).

Monseñor Wilton Daniel Gregory, arzobispo de Atlanta (Estados Unidos).

Monseñor Salvatore Nunnari, arzobispo de Cosenza-Bisignano (Italia).

Monseñor José Horacio Gómez, arzobispo de San Antonio (Estados Unidos).

Monseñor Joseph Anthony Fiorenza, arzobispo de Galveston-Houston (Estados Unidos).

Monseñor Joseph F. Naumann, arzobispo de Kansas City en Kansas (Estados Unidos).

Monseñor Rrok Kola Mirdita, arzobispo de Tirana-Durres (Albania).

Monseñor André Vingt-Trois, arzobispo de París (Francia).

Monseñor Ernesto Antolin Salgano, arzobispo de Nueva Segovia (Filipinas).

Monseñor Joseph Ngô Quang Kiêt, arzobispo de Hanoi (Vietnam).

Monseñor Marcel Honorat Léon Agboton, arzobispo de Cotonou (Benín).

Monseñor John Atcherly Dew, arzobispo de Wellington (Nueva Zelanda).

Monseñor Gabriel Charles Palmier-Buckle, arzobispo de Accra (Ghana).

Monseñor Daniel J. Bohan, arzobispo de Regina (Canadá).

Monseñor Malayappan Chinnappa, S.D.B., arzobispo de Madras y Mylapore (La India).

Monseñor Boniface Lele, arzobispo de Mombasa (Kenia).

Monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano, arzobispo de Managua (Nicaragua).

Monseñor Manuel Ureña Pastor, arzobispo de Zaragoza (España).

Monseñor Eduardo Benes de Sales Rodrigues, arzobispo de Sorocaba (Brasil).

Monseñor Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia (Polonia).

Monseñor Bernard Nicolas Aubertin, O. Cist., arzobispo de Tours (Francia).

La Santa Sede ha anunciado que se entregará en su sede el palio a monseñor Alojzij Uran, arzobispo de Ljubljana (Eslovenia).

Fuente: Radio Vaticana - Zenit.org - Radio Chilena - Foto El Mercurio de Antofagasta - Prensa CECH
Vaticano, 29-06-2005