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Me gustan los cabeza de pelota (por un rato)
Andrea Palet
Periodista
¿Puede una encariñarse con algo que no entiende, no le importa, no le compete y no le sirve? ¿Puede una no sentir celos por algo que le roba poderosamente la atención de hijos, maridos, compañeros de trabajo, amigos y prospectos? ¿Se puede pasar un mes conviviendo con una especie de zombis microcefálicos, unidimensionales, ojerosos, balbuceantes y cervezosos (véase Homo chilensis in situationis mundialicum)?
Es duro, pero se puede. A mí no me interesa el fútbol, pero le tengo cariño. Lo quiero como se quiere a una mascota, a un perro tonto que une a la familia y hace emerger lo más auténtico de cada cual, esos sentimientos y comportamientos no mediados por la cultura que nos revelan qué simples somos en el fondo.
El sonido de una radio chicharrienta y dominical trasmitiendo el fútbol me evoca personas amadas y situaciones del pasado que siempre son dulces de recordar: mi abuelo de Concepción con su transistor, mis papás y mis hermanos apretujados en algún auto en la carretera, mi marido y mi hijo compartiendo fanatismo y felicidad en grado sumo.
La afición al fútbol en los niños, por cierto, me parece que puede ser un buen entrenamiento mental para cuando deban tomar opciones y defenderlas con valentía en el futuro: Sí, soy del Rangers de Talca, un equipo malo y rasca, ¿y qué? Tuve mis razones para escoger el equipo de mis amores, y no voy a abandonarlo ahora que me necesitan más que nunca
Aunque mi tolerancia a la conversación casual o de relleno (al small talk como bien dicen los gringos) se acerca peligrosamente a cero, siento envidia y admiración cuando dos perfectos desconocidos establecen un lazo, un primer hilo de confianza o empatía, con apenas un par de frases relativas al fútbol. ¿De qué equipo erís? De la U. Ah, yo también, hermano. Hermano
Uf, las mujeres tenemos que haberlas pasado muy negras, habernos casi acuchillado y luego reconciliado, haberlo llorado todo, quizás perdido todo, para llegar a decirnos hermana (incluso entre verdaderas hermanas).
Así que espero este mes de Mundial con expectación y ganas de irme temprano a la casa. Por lo demás, estamos juntando el álbum
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