Apreciados catequistas:
Desde mi Diócesis de Los Ángeles y como Presidente de la Comisión Nacional de Catequesis, les envío a todos mis saludos fraternos y mis deseos de que, como ya es tradicional, celebren con alegría y gratitud el Día Nacional del Catequista.
Me parece sumamente acertada la idea de preparar el Día del Catequista con una Semana del Catequista. Se trata de una nueva iniciativa que yo apruebo y bendigo. Los educadores de la fe en nuestra Patria son muy numerosos y su labor es reconocida y valorada por todos los Obispos y Párrocos.
Es muy conveniente, por lo tanto, que toda la Comunidad Cristiana, se una a ustedes para celebrar la hermosa vocación de ser catequistas y los acompañen en su semana.
El lema que la Comisión Nacional les ha propuesto en este año es Quédate con nosotros, Señor. Estamos en el año de la Eucaristía. Ustedes, queridos catequistas, deberían ser los primeros en aprovechar de esta oportunidad para revisar y revitalizar la espiritualidad eucarística. El Santo Padre Juan Pablo II, de feliz memoria, nos ha regalado un precioso documento para que sea leído y meditado también por todos ustedes, educadores de la fe. Me refiero a la Carta Apostólica Mane Nobiscum Domine, es decir, Quédate con nosotros, Señor.
A este propósito nos dice a todos el nuevo Papa Benedicto XVI:
Intensifiquen en los próximos meses el amor y la devoción a Jesús Eucaristía y expresen con valentía y claridad la fe en la presencia real del Señor, sobretodo mediante la solemnidad y la dignidad de las celebraciones. También nos dice: Alimentados y sostenidos por la Eucaristía, los católicos no pueden dejar de sentirse estimulados a tender a aquella plena unidad que Cristo deseó ardientemente en el Cenáculo.
Invito en esta oportunidad a todos los educadores de la fe a hacer de la Eucaristía realmente la fuente y la cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia. En la celebración fiel y digna de este sacramento encontrarán la fuerza necesaria para revitalizar constantemente la hermosa misión que el Señor, a través de su iglesia, les ha confiado: anunciar a todos la Buena Noticia de su amor redentor.
En nombre de todos mis hermanos Obispos de Chile, los bendigo en este día y los envío nuevamente a continuar con gozosa fidelidad la tarea que se les ha confiado, la de de cuidar la fe de sus hermanos.
Para todos ustedes un afectuoso saludo.
+ Mons. Miguel Caviedes
Obispo de Los Ángeles
Presidente Comisión Nacional de Catequesis