La actual discusión pública acerca de la Píldora Abortiva del día después, el respeto a la libertad de conciencia y la legitima objeción de conciencia ante una norma injusta nos permite constatar que existe una gran confusión en algunas personas y autoridades públicas sobre una materia tan delicada.
En efecto, el discurso pasa de las afirmaciones de respeto a la diversidad, propias de un Estado democrático, pero se termina imponiendo una decisión contra esa misma diversidad violando los principios de un Estado de derecho. Expresión más que gráfica y significativa de la "intolerancia de los intolerantes".
Lo que al final nos lleva a constatar un lenguaje discursivo donde "no es ni lo uno ni lo otro sino que todo lo contrario". Ante tal incertidumbre, confusión y contradictorias afirmaciones parece ser que lo único cierto en la construcción de la sociedad, conforme a los designios de la recta razón para la consecución del bien común, es el principio jurídico y ético en defensa y a favor de los derechos humanos: "in dubio pro vita". Ante la duda, debo estar a favor de la vida.
Pbro. Francisco Javier Astaburuaga Ossa
Doctor en Derecho Canónico
Pontificia Universidad Lateranense de Roma