Estimados en el Buen Jesús:
En estos últimos meses nuestro país ha conocido por algunos sectores su conciencia social, tomando todos los medios para escuchar la desigualdad de las riquezas; más aún nuestros pastores en la persona de monseñor Alejandro Goic, nos ha dado un nuevo concepto: "el salario ético " y llamado a la conciencia del trabajo digno. Esto me lleva a recordar lo que Juan Pablo II dijo ante las naciones unidas " hasta cuando los ricos se alimentan de los pobres"( cita literal) ; o citar este pasaje del Nuevo Testamento <
Nuestras autoridades han formado una comisión para tratar y buscar los medios sociales, políticos, culturales, religiosos y económicos para encontrar una solución para esta deformación de conciencia que existe en nuestro país, me pregunto si esta deformación de conciencia tendrá solución, o quizás una solución superficial, seremos capaces de abrir la herida y mostrar realmente esta enfermedad social, que conlleva sin numero de situaciones que afectan la persona y más aún a muchas familias de nuestro país, pues esta enfermedad deforma nuestra conciencia y lo más lamentable mata nuestra alma, vuelvan a leer el pasaje de 1Jn que les copie anteriormente y más aún meditémoslo en nuestra propia vida se sorprenderán del resultado de las reflexiones.
Siento que el cambio comienza en cada uno, en los diferentes niveles, en los diferentes colores políticos de nuestro país y va mas allá de una reestructuración de nuestras prioridades, del cambio de nuestros propios paradigmas, va en el cambio de nuestra actitud de cristianos, bien escrito nos dejó san Alberto Hurtado " Un cristiano que tome todo el Hombre " ; "La mayor parte de nosotros ha olvidado que somos la sal de la tierra, la luz del mundo, la levadura de la masa... ". Que edificantes y Evangélicos consejos nos dejó escritos nuestro querido Padre Alberto Hurtado.
Miremos nuestros corazones, encontrémonos en la intimidad de nuestra conciencia, ahí donde nos encontramos con Dios y si encontramos que nos falta mucho, que no hemos sido cristianos auténticos y coherentes, busquemos reconciliar nuestras vidas con el Buen Jesús, busquemos nuestra delicadeza de conciencia, aquella que hará de nosotros hombres de verdad, para con nuestras familias, para nuestros cercanos y lejanos, seamos testimonios de vida en Cristo Jesús, en nuestra Iglesia en comunión con nuestros pastores, pues el cambio está en cambiar nuestros corazones en ser hombres nuevos, que llevará a la sociedad los cambios necesarios para una vida digna y justa, esto nos llevará a atesorar en el Cielo.
Su amigo y servidor
Mauricio Rosales Masias
Villa Alemana, Chile