Llama profundamente la atención que en la tabla de leyes a ser votadas por el Senado el día martes 27 de octubre del 2009, Sesión Ordinaria nº 59ª (Boletín nº 6.582-11 de la Comisión de Salud) se someta a votación la ley que permite la distribución de la píldora del día después sin haber pasado antes por la Comisión de Constitución como se había establecido y se le dé el carácter de suma urgencia. Los senadores, especialmente los que están a favor de la vida y que se han manifestado “sorprendidos” y/o “no enterados”, tienen el grave deber de responder ante la nación frente a una ley que contraviene el orden jurídico y constitucional del país y que protege la vida del que está por nacer (art 19, nº1) como ha quedado claro en el Fallo del Tribunal Constitucional y el Dictamen de la Contraloría. La violación de este derecho es un atentado a un derecho humano fundamental, toda vez que en uno de sus efectos la píldora puede ser abortiva como lo explica la ciencia médica. Lamentamos tal procedimiento en el Parlamento en materias que requieren de la mayor transparencia, estudio e información de los legisladores y de la opinión pública. Sacar una ley “entre gallos y media noche” es un hecho grave que desprestigia la noble misión de aquellos a quienes se les ha confiado legislar conforme a la Constitución, la razón y el bien común. Especialmente en un período electoral tales normas deben ser estudiadas con suma diligencia a efectos de que no quede la menor duda acerca de la oportunidad y los fines que se han tenido para someter a votación una norma que vulnera los derechos esenciales de la persona humana y su dignidad consagrados en la Carta Magna (art 5).
Pbro. Francisco Javier Astaburuaga Ossa
Doctor en Derecho Canónico
Asesor de ISFEM por la Vida