Me ha tocado ver últimamente en entrevistas de redes nacionales de televisión a científicos opinando sobre el presente y el futuro muy doctamente y haciendo afirmaciones en base a la absolutización de sus ciencias, sin tener, aparentemente, conciencia alguna de los límites que tienen sus conocimientos, propios del método científico con que fueron logrados.
Provienen de un conocimiento matematizable aplicado a la materia y con un supuesto determinista.
No consideran para nada el espíritu, la espiritualidad, que es una realidad de otra índole. No es materia y es racional.
Lo descartan al no poder captarlo con el método de sus ciencias.
Recomiendo a los interesados la lectura del libro de E. Simard: “La naturaleza y el alcance del método científico” y “Los grados del saber” de J. Maritain.
Conviene estar advertido para apreciar críticamente la información que nos llega, me atrevería a decir que nos inunda, por los medios de comunicación.
Hay que defender el espíritu y sus valores que son esenciales a nuestra humanidad.
Dr. Pedro Naveillan F.